lunes, 23 de noviembre de 2009

CELOS Y LA POSESIÓN



- ¿Por qué se producen?
Los celos son emociones negativas (pero no necesariamente malsanas) que se originan ante nuestra percepción (subjetiva u objetiva) que nuestro amado o cuidador presta atención o interés hacia otra persona que no somos nosotros. Esto supone una amenaza ante la posible pérdida de afecto o interés hacia nosotros lo que nos conduce a sentirnos celosos y posesivos con respecto al otro.

- ¿Cuándo se convierten en un problema?
En primer lugar, es preciso distinguir entre los celos que llamaremos racionales y los celos irracionales.

Los primeros (los celos racionales) se fundan en nuestro claro deseo de continuar con la relación con la persona amada y nuestra preocupación porque ésta se rompa por otra persona. Esto nos lleva a sentirnos molestos o preocupados pero no muy perturbados. Es lo que diríamos lo que les pasa a las personas no celosas.

Los segundos (los celos irracionales) se orginan cuando exigimos de manera absolutista una atención e interés exclusivo hacia nosotros, y nos sentimos horrorizados y desvalorados ante la posibilidad que muestre interés por otros o incluso dejarnos. Esto nos conduce a sentirnos ansiosos, rabiosos o deprimidos, a pensar obsesivamente esta posibilidad, a ser suspicaz con el otro y a exigir pruebas de compromiso y fidelidad: la posesión.

Los celos empiezan a convertirse en un problema cuando pasan a ser irracionales, porque generan un intenso malestar, hacen perder el control a la persona y conducen muchas veces a que suceda aquello que temen: la ruptura de la relación.

- ¿En qué personas es más frecuente?
Es más susceptible que suceda en personas que tengan una baja autoestima o sentimiento de inferioridad y una fuerte necesidad de aprobación y perfección, lo que le conduce a tener fuertes exigencias hacia el otro para evitar sentire infravalorados: “debo tener la garantía que tu amor es para siempre y exclusivo hacia mí o de lo contrario no valgo nada y no podré ser feliz”.

Además suelen tener varias creencias irracionales sobre el amor:
- necesito su amor para ser feliz
- las mujeres o los hombres son infieles por naturaleza
- tengo que tener el control de la relación en todo momento, si me relajo seguro que se irá con otro/a
- si te dejan es que no vales mucho
- no se puede confiar en las personas acabarán engañándote o defraudándote
- necesito que esta relación vaya perfectamente, de lo contrario hay algo defectuoso en mí


- ¿Es posible dejar de ser una persona celosa?
Claro que sí, aunque no es fácil. Los seres humanos tenemos una tendencia tanto innata como aprendida de autogenerar creencias irracionales pero también tenemos una habilidad para poder cambiar dichas creencias y dejar de ser celosos irracionales. Pero para poder cambiarlo necesitamos tiempo y mucho esfuerzo personal.

- ¿Cómo se aprende a dominarlos?
Desde la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), se usan tanto técnicas cognitivas, emotivas como conductuales.

Primero, la persona puede hacer una lista de las desventajas de los celos irracionales y las ventajas de los celos racionales para aumentar la conciencia y motivación para el cambio.

Entre las técnicas se encuentran:

- Establecer un tiempo fijo cada día de 15 minutos donde se fuerze a tener pensamientos celosos a solas, pero fuera de ese tiempo forzarse a pensar en otras cosas.
- Cuestionarse de maneran científica los pensamientos celosos: ¿Tengo pruebas que mi pareja se ha ido con otro? ¿Es lógica la conclusión que he sacado en base a estos hechos? La mayoría de las hipótesis o suposiciones de estas personas las convierten en teorías o hechos verídicos que acaban confirmándolo en la realidad; es decir, buscan datos que acaben confirmando lo que estaban pensando e ignoran los datos que lo desconfirman. Por tanto, una buena manera de trabajar consiste en que la persona se convierta en un buen científico.
- Otra técnica que ayuda es la de parar el pensamiento. Es decir, cada vez que uno tenga un pensamiento celoso se repite tres veces la palabra “stop, para, basta”, se imagine una señal de stop o un semáforo rojo, y luego piense en algo relajante como un recuerdo o lugar especial. Esto que lo haga cada vez que le venga un pensamiento hasta que no los tenga.
- Una pauta que se les da a las personas celosas es que no pregunten o interroguen a la pareja. La prohibición sirve para no deteriorar más la relación y no encadenar nuevas preguntas o nuevos datos que hagan que la persona vuelva a dudar.
- Aceptarse incondicionalmente con sus pensamientos celosos. Sabemos que las personas celosas se sienten despreciables y se condenan por tener estos pensamientos, lo que les conduce a mayor malestar y a tener más pensamientos celosos o de inseguridad con la relación. Aceptarse incondiciaonalmente significa que se acepten como seres humanos falibles que pueden tener pensamientos “malos” pero no por ellos son condenables.
- Usar frases racionales y repetirlas enérgicamente varias veces al día como:
• “Quiero a mi pareja, pero puede seguir siendo feliz si ella no me quiere”
• “Que me dejen no significa que no tenga valor como persona”
• “Que exista la posibilidad que sea infiel, eso no signfica probabilidad o certeza”
• “No todas las personas son iguales, pensar que todos los hombres/mujeres son infieles es una generalización”
• “Las personas que queremos muchas veces no se comportan como esperábamos porque son falibles, eso no quita que no podamos confiar nunca”
• “Que la persona le guste o siente interés por otro, eso no significa que no esté interesado en nosotros. Rara vez, las personas somos exclusivos”
- “Reglas conductuales de Taylor”
1) no espíes ni fisgones
2) no confrontes ni entrampes
3) cuando pienses que tu pareja está teniendo una aventura, mantente al margen

- ¿Cómo pueden ayudar la pareja o familiares a la persona que los padece?
Cuando una persona siente celos tiene un problema psicológico y por tanto necesita ayuda de un psicólogo. Es muy frecuente que las parejas o familiares intenten confrontarlo y hacerle ver que sus pensamientos no son realistas, y les expongan una serie de datos o reaseguraciones que alivian momentáneamente a la pesona celosa pero que no solucionan nada. Es decir, cuando les proporcionamos toda clase de datos lo que hacemos es reforzar “su necesidad de tener la garantía y exclusividad” y por tanto la próxima vez tardará menos en exigir esa prueba porque le alivia.

Además de decirle que vaya al psicólogo, los familiares y pareja pueden intentar aceptarlo incondicionalmente con sus celos, sin juzgarlo ni condenarlo. Intentando genuinamente ayudarlo. Cuando lo condenan o juzgan, lo que hacen no es cambiarle, sino aún le generan más celos debido a que van perdiendo “la garantía o interés” y van teniendo la sensación que van confirmando sus creencias de abandono y de inferioridad.

También, ayudar los familiares o pareja a no sentirse culpables. Enseñarles a ver que los celos del otro son debido a sus pensamientos y problemas psicológiocos y no a nuestras acciones o comportamientos. Cuando no sentimos culpables pensando que quizás nosotros le hemos provocado los celos, caemos a la trampa y reforzamos su conducta.

Por último, uno de los consejos que se les da a los familiares o pareja es que intenten extinguir cualquier respuesta a preguntas celosas. Es decir, no contestar o ignorar la pregunta, informando que no van a responderle. Esto, puede hacer irritar mucho al otro al principio porque sienten “la necesidad de saber” pero posteriormente esta urgencia va disminuyendo hasta que desaparece. Es una manera de romper el círculo vicioso.

- ¿Existe alguna similitud entre los celos en cuestión de pareja y los celos, por ejemplo, de un niño con su hermano pequeño?
De hecho, lo que cambia es el contenido del pensamiento pero no el tipo de pensamiento. En este caso, el miedo es a la pérdida de la atención o afecto de la madre y la búsqueda constante de su atención para tener la garantía de su amor.

- ¿Existen tratamientos psicológicos para los celos?
Claro que sí. Uno de los tratamientos más eficaces es que el que usa la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) y la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC).

- ¿En casos extremos de celos, como por ejemplo, los que se presentan en algunos casos de violencia doméstica, se puede hacer algo al respecto?
Siempre intentamos intervenir en todos los casos. Lo importante es que en casos extremos necesitamos un control mayor para evitar males mayores. Es decir, primero la intervención se centra en generar una distancia física entre los dos para poder trabajar mejor, ya sea ingresando en un centro o pactar una separación temporal.

Todas las personas podemos cambiar si tenemos voluntad en hacerlo, ya que el cambio viene de cambiar nuestras creencias irracionales que tenemos con respecto a nosotros mismos, los otros o la vida. No se trata de un cambio fácil, pero con la ayuda de un psicólogo adecuado que le guíe y un esfuerzo personal, uno puede cambiar.

viernes, 25 de septiembre de 2009

DIFERENCIAS SEXUALES ENTRE HOMBRES Y MUJERES

Entrevista realizada por Ana Mattern



1- ¿hay muchas diferencias entre lo que le excita a un hombre y a una mujer?

Sí, en rasgos generales existen diferencias de género. Así por ejemplo el hombre se excita más por la vista y la mujer por el oído. La excitación en el hombre puede ir más desligada del afecto y en cambio en la mujer la relación afectiva tiene un componente importante. Eso se demuestra sobretodo en las fantasías que utilizan ambos sexos para excitarse.

2- ¿Qué es lo que de verdad le excita al varón?

Al varón le excita mucho, además de los estímulos visuales, sentirse él quien controla la situación, sentirse útil en satisfacer a una mujer (aunque en el fondo sea ella quien lo controle).

3- ¿En qué es lo primero que un hombre se fija en una mujer?

En su aspecto físico principalmente. Se fijan en si son guapas, en su vestido, etc.

4- ¿Qué es lo que más le molesta a un hombre de una mujer?

Al hombre lo que le afecta más es que le critiquen su falta de habilidad en el sexo, en su poder de satisfacerla.

5- ¿El hombre necesita más sexo que una mujer?

Es cierto que parece que un hombre siempre está a punto para hacer sexo y necesite más, pero la excitación del hombre necesita de pocos estímulos mientras que la mujer las condiciones que rodean la relación son importantes.

6- ¿El tamaño de la virilidad preocupa en los hombres? ¿Por qué?

Aún se cree que a más tamaño del pene más placer para la mujer, pero es un error. Habrá mujeres que les gusten más los penes grandes y otras no, es como un hombre que prefiera los pechos más grandes. Pero no es necesario para la satisfacción sexual.

7- ¿EL hombre es infiel por naturaleza?

El hombre no es que sea infiel por naturaleza pero las razones que motivan son diferentes. En el hombre le es más fácil desligar el sexo del afecto y por esta razón está más dispuesto a la infidelidad. El hombre puede ser infiel para gozar simplemente de nuevas experiencias no afectivas mientras que en la mujer lo es por falta de entendimiento con la pareja y busca en otro esta complicidad.

8- ¿Por qué el hombre muestra tanta resistencia a que la mujer le de un consejo?

Le parece que cuando una mujer le da consejo le está criticando su falta de habilidad y se siente poco útil en saber satisfacerla. Es cuestión de ego masculino.

9- ¿los hombres tienen más miedo al compromiso?

No es que el hombre tenga más miedo al compromiso que antes, sino que las circunstancias han cambiado. Actualmente, pueden tener menos necesidad de crear un compromiso porque se encuentran bien, libres y a solas. Por tanto, tienen miedo de crear un proyecto a largo plazo que pueda quitarles esta libertad y comodidad.

10- ¿el hombre es vanidoso aunque no lo demuestre?

Al hombre le gusta sentirse útil mientras a la mujer le gusta ser más aprobada por los demás. La vanidad puede estar en ambos sexos.

11- ¿los hombres Se fijan en otros hombres aunque no lo digan?

Hay muchos hombres que se fijan con otros hombres o han tenido alguna relación, pero no lo dicen por miedo a que les confundan con homosexuales.

12- ¿Cuándo está con sus amigos los hombres sólo hablan de sexo y de fútbol?

La mayoría de las veces si, pero también hablan de coches y de política. A menudo las conversaciones más afectivas y sentimentales se obvian. Eso lo hacen más las mujeres.

13- ¿Los hombres nos prefieren como amantes o como madres?

Las dos cosas. Lo que hay hombres que les cuesta desligar sexo y afecto, y no pueden entender que una puede ser su amante y madre de sus hijos.

14- ¿Los hombres son más celosos que las mujeres?

Lo son por igual no hay diferencias. El hombre tiene más miedo por si la mujer se ha acostado con otro, mientras que la mujer tiene más miedo que él se haya enamorado de otra.

miércoles, 25 de febrero de 2009

La INFIDELIDAD




¿Infidelidad o adulterio?

Según el Diccionario de la Lengua Española (Espasa-Calpe, 2005) la palabra Infidelidad quiere decir “falta de lealtad”, es decir, “falta de nobleza, confianza, franqueza, honestidad”.

La infidelidad se relaciona con la traición, falsedad, engaño, ingratitud o vileza.

En cambio, la palabra Adulterio quiere decir “relación sexual de una persona casada con otra que no sea su cónyuge” y se relaciona con la “falta de legitimidad”, es decir, con la conformidad y adecuación a la ley establecida.

Aunque ambas se usan indistintamente, no quieren decir lo mismo. Mientras que la infidelidad se refiere a una cuestión de lealtad, confianza, el adulterio se refiere más a una cuestión legal, de ley.

A pesar que a lo largo de la historia, y en diferentes culturas y sociedades, se ha aplicado severos castigos por adulterio, no han conseguido erradicarlo. Desde mutaciones de los miembros, ablación del clítoris, morir lapidado, etc.

Como el adulterio es una cuestión legal, está muy influida por la sociedad y cultura a la que pertenece.

¿Qué es la Infidelidad?

Como hemos dicho anteriormente, la infidelidad hace referencia a una falta de lealtad, nobleza, confianza, franqueza y honestidad.

Por tanto, la infidelidad no necesariamente tiene que referirse al plano sexual sino que uno puede sentirse traicionado por el trabajo de su cónyuge, sus aficiones, o sus amigos. No obstante, nosotros nos centraremos en la infidelidad sexual

En cuestión, la infidelidad es la falta de honestidad en la pareja. Es el sentimiento de traición de un pacto o compromiso el que puede hacer romper la relación.

Los pactos en la pareja

Los pactos se refieren a los contratos establecidos por las parejas y que deben estar hechos con reflexión, flexibilidad y libre albedrío de ambos y no por tradición impuesta. Están para servirnos y no para convertirnos en sus siervos como dice Montserrat Calvo en su libro “Sexualidad Atlética o Erotismo”.

Los pactos tienen que basarse respetando el derecho de cada uno de los miembros a tener pensamientos, deseos, opiniones y sentimientos distintos a los nuestros.



Monogamia o Poligamia

La monogamia se define como la relación conyugal entre dos personas; y la poligamia como la relación conyugal entre varias personas.

Es como elegir entre el monoteísmo “no tendrás otro Dios más que yo” o el politeísmo “puedes ser fiel a más de una divinidad”, dice Alberoni en el libro “Te amo”.

En sociedades primitivas, primero se establecieron relaciones poligámicas (grupales) en el paleolítico y después con la llegada de la agricultura y la propiedad privada en el neolítico, se generó la monogamia (familiar), donde se intentaba asegurar la herencia de la descendencia.

Las leyes sociales imponen un tipo de relación predominante. Por ejemplo, en Asia evolucionaron más las estructuras sociales basadas en la poligamia y en Occidente en la monogamia.

En nuestro tiempo, no legalmente, pero sí desde nuestra libertad podemos decidir si establecer relaciones polígamas o no. Si vivirlas una temporada o siempre. Actualmente, las parejas que mantienen relaciones polígamas se llaman poliamorosas, nuevo término para referirse que aman a más de una persona a la vez. Es un término poco preciso porque el término amar es muy amplio, y todos, en cierta manera, somos poliamorosos.

Es como viajar, habrá parejas que desearán ir de un sitio para otro, de flor en flor, experimentando la variedad, y habrá otras que preferirán quedarse en casa y arreglar el jardín llenándolo de nuevos colores y sensaciones.

Hoy en día, se vive una cultura basada en monogamias sucesivas o poligamias por etapas. Es decir, que tenemos varias parejas sexuales a lo largo de nuestra vida pero de una manera secuencial (aunque en realidad frecuentemente simultánea).

Exclusividad sexual

Además de decidir entre relaciones monógamas y polígamas, puede elegir entre la exclusividad sexual o no. Es decir, poder tener relaciones sexuales fuera de la relación. A estas relaciones se les llama abiertas mientras que a las exclusivas, cerradas.

También el grado de exclusividad ha variado a lo largo de la historia. Por ejemplo, en Grecia que los maestros tuvieran sexo con los adolescentes no era considerado infidelidad, y en Roma, el sexo con esclavos o esclavas tampoco.

Existen relaciones monógamas que pactan la no exclusividad sexual, como es el caso de Sting por ejemplo, disfrutan de una amplia variedad de relaciones sexuales pero se mantienen leales a la persona, es decir, han decidido y elegido caminar junto a esa persona, amarla, respetarla, pero no confunden el placer sexual o que puede amar también a otra persona con que les resta amor y placer entre ambos, sino que se suman a los que ya tienen.

Es como bailar un tango, si nos gusta bailar ¿por qué necesariamente tiene que ser con una sola persona y durante toda la vida? ¿Qué gozamos con otras personas quiere decir que no podamos gozar con nuestra pareja?

Otras parejas, pactan lugares o sitios de intercambio donde pueden satisfacer la variedad sexual.

La variedad sexual

Desde el punto de vista filogenético, en los hombres, se ha explicado basándose en que cuanto más deposite “semillas” en diferentes hembras mayores son las probabilidades de transmitir descendencia; y en las mujeres, como una forma de conseguir protección, seguridad, y aumentar las probabilidades de fecundar.

Desde un punto de vista más psico-emocional podríamos decir que en el ser humano existe un fuerte deseo de crear un vínculo único y exclusivo con algunas pocas personas, y otro deseo antagónico, que es el de la curiosidad y explorar la diversidad de la vida, tal como nos dice Alberoni en su libro “Sexo y Amor”. El primero, nos impulsa a crear vínculos duraderos, el sentido de la posesión y los celos; el segundo, a explorar, experimentar, curiosear y a la promiscuidad.

En el enamoramiento es la única etapa donde convergen ambos deseos. Posteriormente, la relación va cambiando entre estar más unidos y buscar la variedad. En temporadas predomina más uno que otro.

Los pactos en la pareja pueden determinar en qué grado y de qué manera satisfacemos el deseo de variedad. Ya puede ser mediante el uso de la fantasía y la masturbación; usando chats y filtrear con diferentes personas; o teniendo relaciones sexuales, ya sea con personas conocidas, amigos, con prostitutas o gigolós.

A lo largo de la historia, se ha concedido a la prostitución un medio “legítimo” para la infidelidad. Quizás por la ausencia de un plano afectivo-emocional inicial y ser más bien una transacción económica basada en la prestación de servicios. No obstante, como no existe la relación sexual “sin emociones”, la realidad no es siempre así, y se producen vínculos afectivos como en todas las relaciones.

Ventajas de la variedad sexual

- más variedad sexual significa enriquecerse personalmente y saber lo que uno quiere con más firmeza
- rompe la monotonía y la rutina en relaciones estables y duraderas
- ayuda a ciertas parejas a solucionar sus problemas sexuales y de relación
- romper inhibiciones y tabúes sexuales

Desventajas de la variedad sexual

- Los riesgos de salud que puede tener si no se toma precauciones adecuadas.
- Los celos que pueden aparecer.
- El rechazo social.


Frecuencia del Infidelidad

La infidelidad parece estar presente muy frecuentemente en las parejas. Se aproxima que el 70% de las parejas han tenido alguna relación de infidelidad. La frecuencia es similar en ambos sexos.

Diferencias de género

Tal y como dijo Ángel Aguirre “Los hombres dicen más de lo que hacen, y las mujeres hacen más de lo que dicen” y esto hay que tener en cuenta a la hora de analizar los datos.

Los hombres suelen estar más pendientes en lo físico y la variedad más que en la calidad y buscan el placer sexual; mientras que las mujeres, aunque les guste un buen físico están más interesadas en plano intelectual, emocional o íntimo con la persona.

Causas de la infidelidad

Los motivos que pueden llevarnos a la infidelidad son básicamente cuatro:

- Satisfacer nuestro deseo de explorar y curiosear. Experimentar nuevas sensaciones y enriquecerse de la diversidad.
- Por insatisfacción con la pareja se buscan “soluciones temporales” que sirven para tapar las carencias de la relación.
- Un modo de vengarse de la pareja y hacerle daño.
- Una manera de dejar a la pareja si no sabes cómo.

Qué hacer para superar una infidelidad

Lo primero que hay que tener en cuenta es que se necesita tiempo para recuperar la confianza en la pareja, aceptar la situación y tomar distancia. En segundo lugar, revisar los motivos que han dado lugar a la conducta de infidelidad. En tercer lugar, buscar soluciones y alternativas. Y por último, establecer nuevos pactos, que permitan crecer a la pareja desde un nuevo entendimiento.

Una infidelidad no tiene por qué ser el motivo de destrucción de una pareja, pues puede aportarnos una nueva dimensión en la pareja hasta ahora aún no explorada.

lunes, 2 de febrero de 2009

LA MASTURBACIÓN


- historia de la masturbación
Parece que el término “masturbación” procede de la raíz griega “mecea” (genitales) que vendría a decir “estimular los genitales”.

La masturbación viene ligada con la historia de la humanidad. Es desde luego la primera actividad sexual natural que tenemos y que si no fuera por el aprendizaje social, la viviríamos de una manera más sana y natural.

La masturbación ha sido y sigue siendo una fuente de inquietud social y censura a lo largo de nuestra historia judeo-cristiana (así como la musulmana) que ha generado mucha desinformación, vergüenzas y miedos. Es la idea que la procreación es el único fin de la sexualidad y la masturbación y todo culto al cuerpo y al placer como pecado.

Por ejemplo, El caso de Onán, en el génesis. Que le condenaron por eyacular fuera de la vagina y no dar descendencia a su cuñada. Muchas veces se ha confundido la masturbación con el onanismo que vendría a ser un coitus interruptus.

Tissot, un médico suizo de mediados del siglo XVIII, escribió los efectos dañinos tanto físicos como mentales de la masturbación. Tal influencia seguía permaneciendo a principios del siglo XX con ideas que la masturbación provocaba ceguera, impedía el crecimiento, debilitaba físicamente, generaba acné, pelos en las manos, etc.

De hecho, se promovían dietas y conductas inhibitorias para evitar la masturbación como por ejemplo atar las manos. De hecho, ciertos pueblos se ha practicado la ablación del clítoris para tener un control sobre la paternidad (y aún siguen haciéndolo) y la castración.

Freud y otros pioneros psicoanalistas también hablaron de la masturbación como normal en la infancia pero como “acto inmaduro” durante la edad adulta.

Según el Vaticano en 1975 aún la masturbación no es un acto moralmente aceptable. En época franquista también era censurable.

A mediados de siglo XX empezó a ver la masturbación de manera distinta. Los informes Kinsey y la aceptación médica que no causaba daños fue cambiando la visión de la masturbación al menos teóricamente e intelectualmente. No obstante, aún quedan vestigios y prejuicios con respecto a ella.

- Prejuicios sobre la masturbación
• la masturbación como acto pecaminoso. Las personas con mayor convicción religiosa mayor sensación de pecado.
• La masturbación es un acto antinatural. Como si la relación con nuestro cuerpo no fuera “natural”
• La masturbación como signo de inmadurez (infantil). Cuando se da toda la vida.
• La masturbación puede crear problemas sexuales. Como por ejemplo la eyaculación precoz o la anorgasmia. Eso no tiene nada que ver. Justamente pasa lo contrario porque las personas que se masturban más gozan de mayor salud sexual.
• La masturbación como acto antisocial. Lo que fomenta más el aislamiento social es la falta de sexo absoluto.
• La masturbación no produce gratificación emocional plena. Todo depende de la actitud que tengamos ante ella. Si la vemos como “acto menor” no la gozaremos mucho.
• La masturbación es frustrante. Eso es fruto de la educación represora que sitúa la masturbación en un consuelo de perdedores.
• La masturbación puede generar excesos. Una se puede masturbar hasta que su cuerpo le diga basta.
• La masturbación como un sustituto de “actos mayores”.
• La masturbación es una necesidad. No se trata de una necesidad sino una fuente de placer y conocimiento.
• La masturbación como infidelidad en la pareja. Justamente, lo que fomentan es la infidelidad con otras parejas y la vivencia con culpa de la masturbación. Es un derecho individual de cada uno con su cuerpo. No es propiedad de nadie.
• El tabú es que la gente lo practica pero aún le cuesta reconocerlo públicamente por miedo al rechazo social. Un 90% de los hombres y 70% de las mujeres.

- Beneficios
• salva a muchas parejas de una abstinencia estresante
• potencia la fantasía y la imaginación, lo que aumenta el deseo sexual
• evita muchos conflictos de pareja debido al problema de ganas
• en muchas mujeres alcanzan más y mejores orgasmos que con sus parejas
• Aprender a conocer el cuerpo y a gozar de él a solas (mejora la relación con tu cuerpo), lo que aumenta tu autoestima
• Aumenta las defensas inmunológicas y es un buen ejercicio cardiovascular
• Aumenta las endorfinas (importante en casos de dolor)
• Alivia tensiones y relaja
• Mejora la piel
• Menos problemas sexuales
• Más relaciones sexuales con la pareja

- Perjuicios
• no existe ningún perjuicio solamente si las actitudes son negativas, uno lo vivirá mal y en consecuencia le conllevará más problemas como ansiedad, depresión, culpa, vergüenza, etc.
• La masturbación como evasión, compulsiva (sin placer) y la evitación social, son frutos de otros problemas psicológicos concomitantes.


- Técnicas de masturbación
Masturbación femenina. La estimulación del clítoris principalmente con o sin estimulación vaginal a la vez. Pueden ser estimulando directamente el clítoris, frotando contra un objeto u almohada, con los chorritos del agua, etc. El uso de juguetes como los vibradores así como otros objetos.

En los hombres la variedad es más limitada. Normalmente, friccionando el pene arriba y abajo. Pero pueden usar muchas posturas y objetos también, así como estimularse el ano a la vez.

- Disfrute sexual
No podemos decir quien disfrutar más porque es una cuestión subjetiva de cada uno. No obstante, si podemos diferenciar que en la masturbación masculina es mucho más genitalizada y mecánica (uso para aliviar la tensión), mientras que la mujer utiliza más todo su cuerpo durante la misma y juega con más juguetes.

La satisfacción sexual vendrá determinada por nuestra actitud durante la misma.

ASEXUALIDAD


- qué es una persona asexual?
No siente o sienten muy poco atracción, interés o deseo sexual hacia otras personas.

Alrededor del 3% según un estudio de Anthony Bogaert, Brock University de Santa Catarina (Canadá). Estudios con ratas, el 12% no mostraban interés. Kinsey en su estudio también los mencionó.

Personajes famosos que se han descrito como asexuales: Isaac Newton, George Washington, Chopin, Hitler, Kafka, Carlos II de Suecia, etc. También, personajes de novelas, mitológicos, han sido descritos como asexuales. Por ejemplo, Sherlock Holmes.

Actualmente, debido a la fuerte presión que sienten de una sociedad sexuada se han empezado a crear comunidades como AVEN una comunidad online, y diferentes asociaciones para defender sus derechos a la asexualidad. Su símbolo, icono es las amibas (que se caracterizan por reproducirse asexualmente) y los unicornios (símbolos mitológicos de castidad).

- una persona se puede convertir en asexual?
Sí, uno puede convertirse en asexual, dejar de interesarle el sexo por diferentes razones. Todo es cuestión de creencias.

- Desde el punto de vista médico, tiene alguna explicación?
La asexualidad no es ningún desorden psicológico ni una enfermedad médica. Es una opción.

- Asexual es lo mismo que celibato?
Asexualidad no es estricamente lo mismo que celibato. Este último se llega por creencia morales o religiosas, pero eso no significa asexual, sino una renuncia.

- La represión puede conducir a la asexualidad?
Si fuera así, casi todos lo seríamos. Sin duda no es debido a la represión, sino que no les interesa el sexo. El sexo es una condición o una opción, no una obligación ni una necesidad.

- Es una disfunción o bien una orientación?
Existen controversias en su definición. Algunos especialistas lo consideran una orientación mientras que otros lo asocian a un bajo deseo sexual porque el término “sin sexualidad” no existe porque todos somos “seres sexuados”. Pero desde luego no hay que verse como una disfunción porque no genera malestar a la persona.

- Puede haber atracción romántica sin apetito sexual?
Pueden amar a una pareja, y estar enamorados, pero sin sexo. Son sociales y pueden tener amistades y familia. Ser asexual no significa incapaz de amar. A una pareja, les une infinidad de cosas. El sexo no es una necesidad ni una obligación, como nuestra sociedad nos puede hacer creer.

- Qué puede hacer la pareja que tiene un asexual?
Las parejas funcionan si los dos son asexuales. Si no, pueden basarse en otros pactos como que uno de los dos miembros mantenga relaciones sexuales con otras personas, pactar un número de relaciones sexuales. Ser asexual no significa no poder tener relaciones sexuales, sino que les interesa poco. O bien, separarse.

Una aproximación racional-emotiva a los problemas sexuales


Artículo publicado en el Boletín informativo de la FESS durante el IX Congreso Español de Sexología en Junio del 2006

La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), creada en 1955 por el Dr. Albert Ellis, basa su psicoterapia en la idea que no son los acontecimientos los que generan directamente nuestros problemas emocionales y conductuales, sino que vienen influidos, básicamente, por el mantenimiento de filosofías exigentes con respecto a los mismos.

Los seres humanos tenemos una tendencia biológica y social a pensar, sentir y actuar de una manera irracional y autodestructiva, manteniendo ideas, emociones y conductas que nos generan más dolor que placer, más desgracia que felicidad; pero también disponemos de una capacidad para pensar, sentir y actuar de otra manera más racional y constructiva, generando ideas, emociones y conductas que nos producen más placer que dolor, más felicidad que desgracia.

Ser consciente de las creencias irracionales responsables de nuestra infelicidad, aumentar nuestra capacidad para poder discernir entre éstas y otras más racionales, capaces de hacernos sentir más felices, y aprender métodos cognitivos, emocionales y conductuales que nos ayuden a estar mejor, son los objetivos de la TREC.

“Racional, según el diccionario, significa que se basa en la razón. Es decir, decimos que un argumento es racional cuando se basa en la evidencia empírica y no en la fantasía y los buenos propósitos, cuando es lógico y coherente con sus premisas básicas, y produce resultados que ayudan a los individuos y a los grupos a alcanzar sus metas e intereses. Racional no significa racionalista o racionalismo, pues ésta doctrina acepta la razón como la autoridad única y absoluta para determinar nuestras opiniones o acciones a emprender, y es la creencia de que la razón por sí sola es la verdadera fuente de conocimiento. Por el contrario, ser racional supone ser razonable, práctico, moderado, abierto, dispuesto al cambio, escéptico acerca de lo sobrenatural e incapaz de juzgar o condenar a las personas que tengan puntos de vista opuestos” (Ellis A.,2005).

Por tanto, “irracional” significa aquellos argumentos que utilizamos que no están basados en la realidad, son mágicos y supersticiosos, incoherentes e ilógicos, y además no nos ayudan a nosotros ni a los demás a alcanzar metas y propósitos. Ser irracional supone ser rígido, cerrado, inflexible, dogmático, absolutista, fanático, supersticioso y juzgar o condenar a las personas con puntos de vista diferentes.

Así por ejemplo, una mujer que mantenga la idea que “tiene que llegar obligatoriamente al orgasmo, y que si no llega no puede tener una vida sexual satisfactoria” diremos que es irracional por varias razones: en primer lugar, no hay ninguna ley escrita que diga que la mujer tenga que llegar obligatoriamente al orgasmo durante el acto sexual, ya que no es una obligación tenerlos sino una elección o preferencia; en segundo lugar, es ilógico sacar la conclusión que si no llegas al orgasmo no puedes disfrutar plenamente del sexo, ya que puedes tener una vida sexual satisfactoria sin llegar al orgasmo o bien tener orgasmos y no tener una vida sexual satisfactoria; y en tercer lugar, esta idea no nos ayuda para nada a alcanzar orgasmos, sino todo lo contrario, porque lo único que se consigue es más ansiedad, depresión y sentirse cada vez más incompetente e insegura con una misma.

En la TREC, ayudamos a nuestros pacientes a desarrollar una alternativa racional que le permita potenciar sus recursos y habilidades personales, y alcanzar así sus objetivos personales. En este caso le animaríamos a que viera que “aunque sea muy preferible para ella llegar al orgasmo, mil preferencias no equivalen nunca a una obligación de que tengas que conseguirlo. No llegar no significa ausencia absoluta de placer, sino ausencia de orgasmo que no es lo mismo. Y además le diríamos que podría tener una vida sexual plena y placentera a pesar de no llegar nunca al orgasmo. Quizás sería una lástima verse frustrada por ello, pero su vida sexual no tendría por que ser terrible ni desastrosa”.

Probablemente, esta nueva filosofía racional más flexible y menos rígida le ayudaría a sentirse menos ansiosa y deprimida, y a trabajar más eficazmente y tenazmente (sin obsesionarse) en pro de sus objetivos.

El comportamiento sexual no es más que un aspecto del comportamiento humano en general. Y aunque sea importante en nuestra vida, no puede desligarse de los demás aspectos de la misma. Frases del estilo “hacemos el amor cómo construimos el mundo” o “toda nuestra vida se refleja en la cama” vienen a transmitir esta idea. Si tendemos a ser narcisistas y egocéntricos con respecto al mundo ¿no vamos a serlo en la cama? Si somos perfeccionistas en la vida ¿permitiremos fracasar sin machacarnos en nuestras relaciones sexuales?

Así pues, los problemas sexuales no dejan de ser problemas cognitivos, emocionales y conductuales que afectan al individuo, y que - tal como viene diciendo la TREC desde hace décadas - se basan en exigencias absolutistas a sí mismos, a los demás o a su sexualidad.

Exigencias a sí mismo
Es el núcleo principal. Las personas exigentes consigo mismas suelen tener más problemas sexuales que la mayoría. Mantienen la idea rígida y dogmática que “tienen que ser muy competentes sexualmente y conseguir la aprobación y admiración de su amado/a, para considerarse dignos y valiosos; y que si fracasan en su intento eso va a ser terrible y demostrará que son personas despreciables y carentes de valor”.

Esta creencia irracional es la que suele generar ansiedad, vergüenza, culpa, y sentimientos de inferioridad e incompetencia. Estas emociones hacen que la persona evite realizar ciertos actos susceptibles de fracaso y se centre en actividades en las que se sienta seguro y exitoso de conseguir la aprobación ajena.

No es de extrañar encontrar en consulta a pacientes que han evitado durante años afrontar su problema por lo que se dicen a sí mismos respecto al mismo “si fracaso y me rechazan, no lo voy a soportar y me veré como un inútil; por tanto, no debo fracasar y tengo que asegurar mi imagen”. Entonces, engañan a sus parejas para no mantener relaciones, se esconden bajo la manta, intentan satisfacer a su amado/a compulsivamente al margen de sí mismos, se centran en otras actividades sexuales, abandonan la relación o bien se aíslan. Todo ello, para evitar el rechazo o fracaso tan temido.

Así, si un hombre evita compulsivamente realizar el coito por miedo a perder la erección y se centra exclusivamente en relaciones orales y de masturbación, no es tanto la penetración la que le causa ansiedad y el fallo en la erección, sino más bien el mantenimiento de ciertas ideas irracionales cómo “tengo que evitar todas aquellas actividades en las que pueda fracasar, como el coito porque sino me veré como menos viril y eso va a ser terrible”. Es esta idea la que le hace sentir ansiedad y evitar el coito y centrarse exclusivamente en aquellas actividades en las que obtiene éxito como el sexo oral o la masturbación. Posiblemente dejará parejas cuando ellas insistan en tener relaciones coitales, buscará a personas menos asertivas que pueda “convencerlas” de sus gustos sexuales, o bien elegirá parejas en las que les esté bien mantener solamente relaciones orales y de masturbación.

El problema no está en que practique con frecuencia relaciones orales o no, ya que casi todo el mundo tiene alguna que otra preferencia; sino en que estas actividades son obsesivas, compulsivas y exclusivas, y no preferenciales. No elige realizar esta actividad sexual porque prefiere o elige, sino que es la que únicamente puede o debe hacer para sentirse seguro. Eso, evidentemente, genera poco disfrute sexual, mucha frustración y sentimientos de incompetencia.

Evitar afrontar los problemas sexuales por miedo al rechazo y al fracaso es uno de los núcleos principales de la intervención terapéutica pues reside en esta evitación el mantenimiento de los mismos. No les permite aprender del error y de la experiencia, una de las fuentes más importantes del saber y del conocimiento.

Exigencia hacia los demás
Es otra de las ideas que generan problemas sexuales. Las personas exigentes con los demás mantienen la idea irracional que “los demás tienen que tratarme con cariño, justamente y de la manera que deseo; de lo contrario son tan despreciables que merecen ser castigados”.

Esta idea suele producir mucha rabia y resentimiento, y a crear conflictos y discusiones innecesarias, agresiones, a evitar ciertas situaciones y a dejar de hacer ciertas cosas agradables que gustan a la pareja.

Este es el caso de una mujer que odiaba que su marido la manoseara cada vez que entraba a su casa y que también lo hiciera cada vez que se acostaban en la cama. En lugar de expresarle de una forma adecuada sus preferencias, lo hacía o bien a gritos generando una discusión y luego sintiéndose mal o bien callándose pero manteniendo una actitud fría y distante con él. Claro está que el problema no era él sino su idea irracional de que “el otro tenía que saber que es lo que a ella le apetecía y actuar en consecuencia, y que si no lo hacía, eso quería decir que era un bruto desconsiderado que no merecía que le diera un momento de placer”. Esta actitud le llevó a tener cada vez menos apetencia sexual y a frustrarse también ella misma.

También es frecuente ver en terapia el sentimiento de ira generado en la pareja por los problemas sexuales, en que uno de los miembros de la pareja acusa al otro de su falta de delicadez, justicia y rapidez en solucionar el problema y que debería haberlo hecho antes y de otra manera. Muchas de sus parejas no se dan cuenta que son un núcleo importante del mantenimiento del problema, ya que la persona que tiene la dificultad no se siente cómoda para poder solucionarlo y eso genera más autoexigencias y dificultades.

Las exigencias a los demás solo llevan a un camino: la infelicidad. Los problemas y conflictos que se generan no se solucionan por la vía del “debes”, sino por la de asumir nuestra propia responsabilidad e intentar ayudar al otro a solucionar el problema.

Exigencias a la sexualidad
Finalmente, la última idea que suele afectar es las exigencias a la sexualidad: “mi sexualidad y la manera cómo la vivo debe ser fácil, placentera, sin complicaciones ni dificultades, y proporcionarme todo lo que quiero; de lo contrario, no lo soporto y es demasiado difícil tener que esforzarme en mejorarla”.

Esta idea suele generar depresión y victimismo, y nos conduce a la baja tolerancia a la frustración, hedonismo a corto plazo, hacer siempre lo más fácil, posponer las cosas y falta de disciplina.

Es uno de los problemas más frecuentes y causante de la mayoría de abandonos y retrasos en terapia. La persona cree que la sexualidad debe ser natural y espontánea, y que cualquier esfuerzo es antinatural y demasiado costoso, “prefiere” evitar que afrontar ciertas dificultades. No resuelve los problemas y al evitarlos va generando otros problemas. Luego se desmoralizan y se victimizan de su situación en lugar de buscar activamente soluciones. También se cabrean con la vida y su sexualidad como si fueran los culpables de su situación. La cuestión es no tomar nunca las riendas de la misma, porque esto significa esfuerzo y trabajo que no están dispuestos a tolerar.

Este es el caso de un hombre que por su problema de erección buscaba un terapeuta que le solucionara su problema de una manera rápida y fácil, en la que no tuviera que realizar ningún esfuerzo ni implicarse en las tareas porque esto requeriría tiempo que no estaba dispuesto a invertir, ya que su problema tenía que solucionarse inmediatamente, y no soportaba tener que demorarlo más.

Evidentemente, todos los problemas sexuales requieren una cierta dosis de esfuerzo, práctica y tolerancia a la frustración para su solución. Sería preferible que no fuera así, pero la realidad no tiene por qué ser como nos gustaría, es un fastidio, sí, pero tampoco es terrible.


En resumen, desde la óptica de la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) los problemas sexuales se originan principalmente por el mantenimiento de filosofías exigentes y dogmáticas acerca de uno mismo, los demás y la sexualidad, y es nuestra labor como profesionales el identificarlas y ayudarles a cambiarlas por otras filosofías más racionales que permitan a la persona vivir una sexualidad mejor.

“Una vida sexual sana y placentera no excluye la existencia de problemas, pero sí la reacción dramatizada y poco realista ante los mismos” (Calvo M., 1995).

Bibliografía:
• Ellis, A. (2005). “Sexo sin culpa en el siglo XXI”. Ed. Los libros del comienzo. Madrid
• Calvo, M. (1995). “La satisfacción sexual y el juego erótico”. Ed. Temas de hoy. Madrid

El sexo del siglo XXI


“La manera en que hacemos el amor influye en la manera que hacemos el mundo, y viceversa” George Leonard

Cuando nos referimos a la sexualidad es importante tener en cuenta el marco social que la envuelve. La sexualidad ha ido e irá muy ligada a los cambios sociales que se produzcan y si observamos la historia veremos que la sexualidad se ha vivido de forma muy distinta en diferentes épocas y sociedades. Es importante entender la sexualidad dentro del marco de nuestra vida cotidiana y ver que no somos diferentes en la cama a pesar de que intentemos engañarnos. Todos los actos de la vida quedan reflejados en la cama.

Con ello pretendo decir, que los cambios sociales y personales de cada uno influyen directamente en la sexualidad y que para prever lo que pasará en un futuro tendremos que tener en cuenta los cambios sociales que se producirán. Ciertos hechos históricos lo demuestran, por ejemplo, el nuevo papel social de la mujer durante los sesenta hico que su sexualidad empezara a ser también considerada importante.

Pero no tan sólo los cambios sociales influyen en la sexualidad de las personas sino que también la sexualidad es una agente promotora del cambio social. Como ejemplo, la píldora anticonceptiva o la fecundación in vitro no sólo revolucionó el campo sexual y reproductivo sino que también el marco de la pareja y las relaciones familiares.

Historia del sexo del siglo XX
Antes de poder hablar del futuro del sexo, resulta conveniente hacer una ojeada en el pasado para poder ver los cambios y la evolución sexual durante el siglo veinte y que nos ayudará a comprender la sexualidad de hoy y poder predecir la sexualidad de mañana.

• A principios del siglo XX, en plena época Victoriana, la mujer era relegada a un segundo plano social y dependía de un hombre que procurara por ella. La sexualidad era vista con finalidad reproductiva, tal como promovían las autoridades religiosas, y el placer sexual era permitido exclusivamente al varón aludiendo razones “naturales”. La mujer no podía gozar de su sexualidad ya que podía ser tildada de amoral o ninfómana, fomentando así sentimientos de culpa y vergüenza en ella. Se entendía una relación en que las mujeres intercambiaban sexo por amor y los hombres amor por sexo. Es una época caracterizada por la represión sexual, la moralidad y la hipocresía.

• Durante los años de la posguerra, aún se podía ver los restos heredados de la época Victoriana, pero ya se avecinaban una serie de cambios sociales que culminarían con la llamada Revolución Sexual.

Aparecieron en los años cincuenta, el primer estudio sobre la conducta sexual, el Informe Kinsey, que puso en evidencia cuáles eran los hábitos sexuales más frecuentes de la gente. También, otras autoridades en el campo de la sexología, como Albert Ellis, resaltaron las actitudes irracionales que mantenían las personas con respecto al sexo.

• En los años sesenta y setenta, hubo un boom en materia sexual. Las investigaciones de Masters y Johnson fueron los primeros estudios científicos sobre la respuesta sexual humana. Pusieron de relieve los problemas sexuales más frecuentes y propusieron una guía para tratarlos terapéuticamente que siguen muy vigentes hoy día.

Además, la aparición de la píldora anticonceptiva supuso un elemento muy importante de dicho cambio. Permitió a la mujer sentirse más liberada al vencer el miedo al embarazo y reafirmó el placer de la sexualidad femenina.

La mujer es la quien más cambios en su sexualidad experimentó. Fue una etapa en que estuvieron más dispuestas al sexo libre o sin compromiso, a la práctica de la masturbación, a tener fantasías eróticas y a tener relaciones no monogámicas. También hubo un mayor interés en conocer el propio cuerpo y los genitales, y en adoptar actitudes más positivas con respecto al sexo.

Si bien, desterraron el miedo o la inhibición de épocas pasadas, hubo un incremento de la preocupación o ansiedad por el rendimiento sexual. La mujer estaba más preocupada por tener orgasmos, incluso múltiples, o bien por tener deseo sexual y así poder ser una mujer normal o una superwoman. Se pasó de una época en que el orgasmo de la mujer no se consideraba importante a otra donde el orgasmo era una obligación.

Se empezó a valorar mucho las estadísticas y la métrica del sexo como factor determinante del disfrute sexual. Supuso la vivencia de la sexualidad no como una experiencia humana única sino como una carrera de obstáculos y metas.

• Además de una sexualidad más exigente y métrica, a finales de los setenta u ochenta, aparecieron otros factores que provocaron la marcha atrás en la conducta hedonista del sexo libre y una vuelta a actitudes más conservadoras: hubo una marcada insatisfacción del sexo sin amor o compromiso; los avances bioteconológicos cambiaron la reproducción y conducta sexual; el peligro y miedo ante la aparición de enfermedades de transmisión sexual; la progresiva igualdad de sexos y un aumento o conciencia de la violencia sexual.

Una vez hecho el breve repaso a la historia sexual del siglo veinte, y lejos de tener una bola de cristal que me permite ver el futuro, voy a intentar mencionar ciertos cambios que creo que se producirán en la sexualidad. Lo he hecho con el máximo rigor posible y credibilidad, basándome en datos reales.

Con respecto a la reproducción:

• Los avances biotecnológicos en reproducción van poniendo de relieve la no necesidad de pasar por un período de gestación para tener niños. En sociedad occidentales, cada vez más mujeres no quieren tener hijos o bien tienen muy pocos. Entre los factores que lo causan son: el miedo al despido laboral, el hacer un pausa en su carrera profesional, el perder las posibilidades de ascender laboralmente, el no tener tiempo, el estar solas, y el no querer pasar por los inconvenientes y molestias de la gestación. Así pues, cada vez más mujeres estarían dispuestas a utilizar medios externos para tener hijos y así evitar todos esos inconvenientes.

• Parece que con la evolución de la genética, cabrá la posibilidad de escoger el sexo del futuro hijo-a, lo que puede provocar que se favorezca a un género en detrimento del otro y haya un desajuste poblacional que tendrá que estar regularizado por el Estado. Podríamos tener una sociedad semejante a la mencionada por Aldous Huxley en su novela Un mundo feliz. De hecho la clonación, la posibilidad de crear individuos iguales, será uno de los avances en materia de reproducción que acabará implantándose en el futuro.

• Los métodos anticonceptivos y las vacunas contra las enfermedades de transmisión sexual cada vez serán mejores y más seguros lo que evitarán embarazos no deseados, el número de abortos y enfermedades. Ello contribuirá cada vez más a ver el sexo como un placer y no con una finalidad reproductiva.

Con respecto a la conducta sexual:

Sexo en la adolescencia

• Cada vez más se dará una mayor importancia a la educación sexual en las escuelas. Se convertirá en materia obligatoria y no opcional, lo que les servirá para conocer su sexualidad, afrontar posibles abusos sexuales, el uso de métodos anticonceptivos y tener menos problemas sexuales. Habrá una mayor implicación en la educación de que se da ahora.

• Un incremento de la sexualidad durante adolescencia. Como es conocido, el inicio a las relaciones sexuales suele ser cada vez a una edad más temprana. Este hecho va muy relacionado con el anterior, ya que habrá la necesidad de preparar a los jóvenes para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

Seducción

• Son más las personas que para encontrar pareja utilizan medidas impersonales como agencias que les ponen en contacto, chats, mensajes de mobil, o bien que utilizan medios de encuentro como periódicos, radios o televisión.

Sexo con amor

• Se dará más valor a las relaciones sexuales duraderas que a las de una sola noche. La insatisfacción del sexo sin amor hará que se busque más el sexo con amor, compromiso e intimidad, más que el puro placer sexual.

Matrimonio

• Son más los que posponen el matrimonio a edades cada vez más tardías, cercanas a los treinta años. El número de matrimonios irá a la baja y se incrementará las parejas de convivencia; producto de un número cada vez mayor de divorcio e insatisfacción matrimonial.

• Se dará una mayor tolerancia a las relaciones extramatrimoniales. Se aceparán como posibles, e incluso beneficiosas, pero no como factores desencadenantes de ruptura.

• Una actitud cada vez más abierta a otras formas de relación de pareja como puede ser la poligámica o poliándrica.

Miedo

• El incremento de enfermedades de transmisión sexual y de la violencia sexual generará más miedo, mayor conciencia y precaución.

• Una mayor limitación y prohibición de cierto material pornográfico como abusos de niños o que degraden la mujer.

Sexualidad en la vejez

• Habrán cambios en la sexualidad de la vejez, debido al aumento de la población mayor de sesenta años y una esperanza de vida cada vez mayor. Se tendrá una actitud más positiva y tolerante con el sexo durante la vejez y se liberarán las restricciones sexuales en residencias y asilos.

Tolerancia sexual

• Mayor tolerancia a la homosexualidad y bisexualidad. Las orientaciones sexuales dejarán de estar tan marcadas y se contemplará el disfrute sexual dentro de una gama amplia de posibilidades.

• Concebir el sexo como algo cotidiano y natural, no mitificarlo o idealizarlo, ni vivirlo de forma separada a nuestra vida.

• Una actitud social más abierta y menos hipócrita, con menos tabúes, mayor tolerancia y flexibilidad, menor discriminación de la mujer, una ruptura del mito masculino y de la mujer asexual.

• Los cambios sociales y demográficos darán una influencia multicultural más marcada, con la incorporación de nuevos hábitos y prácticas sexuales.

• Habrán más lugares explícitos destinados al amor. Un uso cada vez mayor de sitios para pasar veladas muy eróticas.

Culto a la imagen

• Una preocupación cada vez mayor del cuerpo y la imagen. La aparición de metrosexuales, es decir, hombres que cuidan mucho el físico y la imagen hace que sea cada vez menor la diferencia marcada en los roles de género.

• Se dará una importancia vital al cuerpo para poder disfrutar de la sexualidad.


Exigencias o ansiedad rendimiento

• Una sexualidad más exigente o atlética que generará más ansiedad y fracasos sexuales. Se dará más importancia a las metas y a la métrica sexual que al disfrute de la experiencia humana.

Juguetes o accesorios sexuales

• Una actitud más positiva en el uso de juguetes y accesorios en la cama. Se eliminarán los tabúes y prejuicios en el uso de los mismos.

• Mayor consumo pornográfico o erótico en ambos miembros de la pareja.

Avances tecnológicos

• Uso de chips para tener orgasmos que supondrá la liberalización de la mujer de la exigencia de tener orgasmos.

• Aparición de nuevas tecnologías sexuales: internet, ciberespacio, uso de hologramas, que permitirán vivir una sexualidad a través de la red y la informática.

¿Qué papel jugaran las mujeres en este siglo?

El siglo veintiuno creo que será el siglo de las mujeres. Con eso quiero decir, que serán la mujeres quienes más cambios a todos los niveles experimentarán. El siglo veinte ha servido para consolidar los cimentos sobre los cuales se edificará el siglo veintiuno.

Hoy día aún siguen habiendo actitudes irracionales de épocas pasadas como, por ejemplo, la mayor implicación de la mujer en las tareas domésticas, el dominio del hombre en puestos de poder o bien la desigualdad en el salario laboral, pero esto poco a poco va cambiando.

El aumento de casos de violencia de género, celos y posesión, es la consecuencia negativa de una mayor liberación de la mujer y de su nuevo papel. En la mayoría de estos hombres residen actitudes ancestrales con respecto al papel del hombre y de la mujer que les hacen estar ciegos a la nueva realidad social. Creo que poco a poco irá cambiando todo esto, que las viejas actitudes quedarán en el olvido, y surgirá una nueva manera de vivir la sexualidad y la relación de pareja que beneficiara a ambos.

A pesar de que aún queda mucho por hacer, se puede percibir que cada vez más el papel de la mujer será igual al del hombre o incluso más destacado. Creo que pasaremos de una sociedad paternalista, con predominio masculino, a una sociedad maternalista, donde el predominio será de las mujeres. Es muy difícil mantener la igualdad estrictamente dicha y creo que la mujer está cambiando, creciendo y adaptándose mucho más que el colectivo masculino, lo que hará que sea la mujer quien coja las riendas de esta sociedad.

Este cambio de papel social de la mujer influirá en el campo sexual. La lucha de poderes, de quien manda a quien, será un factor común en la sexualidad que se nos avecina. Las diferencias en el sexo entre hombres y mujeres serán cada vez menores y habrán más mujeres que tomarán la iniciativa del sexo, se masturbarán más, tendrán experiencias homosexuales más frecuentes, se interesaran más por el sexo, lo manifestarán más abiertamente y lo buscarán de forma más activa y creativa.

La consolidación de los derechos de la mujer y la reafirmación de su papel social determinaran un cambio en el terreno sexual, como una mayor publicación de material erótico dirigido a mujeres.

Además, los avances biotecnológicos en la reproducción permitirán a la mujer liberarse de la gestación, así como las mejorías en prevención de embarazos y enfermedades hará la mujer más libre en el terreno sexual.

La sexualidad masculina vivida hasta hoy ha provocado mucha insatisfacción en la mujer debido a su incomprensión y no consideración. La excesiva importancia dada al pene y a la penetración, y a una escasa importancia al entorno, al afecto, al juego erótico y a la estimulación del clítoris, además de una desinformación, tabúes e inhibiciones, han provocado una auténtica tragedia sexual en la mujer del siglo veinte.

Creo que la mujer tiene un destacado papel en este siglo y será ella quien debe guiar al hombre en este proceso de cambio. No permitir que la sexualidad se convierta en una lucha de poderes y crear un clima de convivencia y armonía entre ambos. La finalidad del sexo no es poseer, ni dominar al otro, sino compartir, explorar, aprender y divertirse. La sexualidad no se trata de una carrera de obstáculos sino de una experiencia humana única que nos permite llegar a lo más alto solamente cuando no estamos pendientes de nuestra imagen o ego y sí dispuestos a la entrega erótica del placer. En la cama, dejar de lado las exigencias y librarse de la imagen de uno mismo serán los factores para que el cambio sea más profundo y mejor, y llegue, como decía George Leonard, a transformar el mundo.

¿Quién toma las riendas en la cama?


A pesar de los múltiples cambios dados en el terreno sexual durante el siglo veinte, parece ser que aún en la cama son ellos los que siguen tomando las riendas. Deciden cuándo y cómo debe hacerse. La sexualidad femenina sigue viviéndose muy ligada a la del hombre lo que es una auténtica “tragedia” para la mujer.

La responsabilidad de tal situación no es debida tan sólo al hombre sino que la mujer también contribuye con ciertas actitudes y conductas. Y es desde esta responsabilidad y compromiso que puede cambiarse esta situación, ya que quien no se responsabiliza de su vida vive víctima de la desgracia. La mujer tiene poder para cambiarlo, pero no es tarea fácil, y tendrá que romper muros psicológicos y sociales construidos durante muchas décadas anteriores.

Esta lucha por la igualdad de poderes entre hombres y mujeres en muchos ámbitos de la vida, como en el social y laboral, sigue reflejándose en la sexualidad. Podríamos decir que hasta que no haya plena igualdad de derechos en estos ámbitos tampoco los habrá en nuestra forma de ver y construir la sexualidad. Pero afirmarlo rotundamente así, sería promulgar la tragedia de una situación irreparable, y no lo es. No podemos obviar el poder creativo y transformador de la sexualidad en la vida de las personas y cualquier cambio en este terreno puede conducir a una auténtica revolución en el campo personal y social.

Así que son muchas las mujeres que empezaron y que pueden empezar hoy a revindicar sus derechos sexuales como manifestaciones de su libertad, y empezar a ser sus principales agentes de cambio en todos los ámbitos.

¿Cuáles son nuestros derechos sexuales?
Según la Asociación Mundial de Sexología (1997):

“Todas las personas (“incluso a las mujeres”), por el mero hecho de existir, tienen derecho a disfrutar de los goces sexuales que prefieran, ya sean muchos o pocos, variados o monótonos, intensos o suaves, breves o duraderos, mientras que en el proceso de conseguir esas satisfacciones predilectas, no interfieran de forma innecesaria, violenta o injusta con los derechos sexuales (o no sexuales) y en las satisfacciones de los demás”.

Más concretamente, los principales derechos son:

- El derecho a la libertad sexual: la posibilidad de expresar su potencial sexual, sin coerción ni abuso.

- El derecho a la autonomía sexual: poder tomar sus propias decisiones de acuerdo con la ética personal y social.

- El derecho a la igualdad sexual: oposición a todas las formas de discriminación.

- El derecho al placer sexual: obtener placer de su sexualidad sin que ello implique daños a terceros.

A pesar de que aún existe desigualdades, hemos de reconocer que la mujer de hoy en día ha alcanzado con su propio esfuerzo una mejor posición social, económica y profesional, lo que le permite revindicar su sexualidad sin avergonzarse. Cada vez son más las mujeres que se atreven a pedir lo que quieren y cuándo quieren. Esta tendencia solo puede explicarse por los cambios de las personas a nivel global.

Hombres y mujeres ¿Somos diferentes?
La sexualidad masculina es un reflejo de nuestra sociedad actual. Está dirigida por la competitividad, los logros, el control y el poder, nada que ver con la sexualidad femenina mucha más sensual y creativa. En el hombre prima el resultado y en la mujer la experiencia. Lo que es una auténtica controversia y fuente de conflictos.

• Sexualidad masculina

El hombre vive su sexualidad pendiente de su erección, de su eyaculación, de su frecuencia y duración, de los orgasmos de ella, y del coito. Se preocupa de si es el más competente de todos los amantes y de si ha logrado todas las metas que hay que conseguir. Esta mentalidad es una de las razones que explican el por qué el hombre puede vivir más fácilmente su sexualidad al margen del afecto. El sexo es un mero instrumento para conseguir un fin: la valoración de la propia imagen. Esta sexualidad del hombre moderno conduce a: ansiedad, frustración y desolación. La imagen del hombre está atormentada por su rendimiento sexual.

• Sexualidad femenina

En cambio, la mujer vive el sexo como una experiencia global, de cuerpo entero, y no tan sólo centrado en el rendimiento. Su sexualidad está más centrada en las sensaciones que nos brindan los cinco sentidos y el entorno que envuelve la relación. Al no estar tan pendientes del resultado y estar más centradas en la experiencia del momento, permite mayor creatividad y flexibilidad, ya que no hay metas que cumplir. No está tan dirigida al coito como meta final, y sí lo está abierta a las posibilidades del momento.

La dirección lineal de la sexualidad masculina pasa a ser en la mujer circular y espontánea, con múltiples finales posibles. Se otorga más importancia a la aceptación mutua, en el acto de compartir y entregarse, que en la imagen de una misma. Por esta razón, en su sexualidad se da más importancia al afecto y menos al rendimiento.

El modelo de sexualidad masculina es más monótono y aburrido, ya que una puede prevenir lo que vendrá después, y al estar pendiente del resultado, puede crear ansiedad y frustración. En cambio el modelo femenino al dar más foco a la experiencia sensual y creativa del momento, es mucho más divertido y espontáneo. Además, la mayor importancia dada a la calidez y al afecto mutuo, permite que una puede relajarse y disfrutar del placer del momento.

• Cambio de perspectiva

Por estas razones, la sexualidad femenina creo que tiene que reorientar a la masculina en la nueva era de la sexualidad. Donde el sexo no sea una carrera de obstáculos y sí una fuente de apertura y conocimiento mutuo. Derribar la sexualidad métrica y atlética por una sexualidad sincera y creativa. Ese es el único medio para conseguir disfrutar de una sexualidad sin límites.

El papel de la mujer en la construcción de una nueva sexualidad
Las mujeres tienen un importante papel en el desarrollo de la tercera Revolución Sexual. Hasta ahora la sexualidad ha sido medida como si fuera un objeto físico, valorando la frecuencia y duración, haciendo estadísticas de “normalidad”, lo que la ha deshumanizado. Se ha olvidado que la sexualidad es, ante todo, una experiencia humana que no puede ser medida en partes separadas. En esta humanización de la sexualidad, haciéndola más cercana a todos, la mujer es la que está más preparada para ser las maestras que guíen al hombre a reorientar su sexualidad. En Oriente, son muchos los tratados que dan a la mujer el papel de maestras de la sexualidad.

Este nuevo papel de la mujer, desconcertará a muchos hombres acostumbrados a vivir una sexualidad fijada y controlada por ellos, en que ellos tienen el papel activo y la mujer el pasivo. Pero es a partir de este desconcierto que nacerá una nueva manera de vivir la sexualidad que beneficiará a ambas partes.

¿Por qué las mujeres no toman las riendas en la cama?
• Estereotipos sociales

Una de las principales razones es debido a que nuestra tradición judeocristiana ha enseñado a las mujeres a comportarse pasivamente. Esta tradición nos dice que una “buena mujer” es la que es servil al hombre, obediente y dulce; y una “mala mujer” es la que reclama sus derechos, se opone a ser servicial y se afirma a sí misma de manera contundente. Es hora de que empecemos a reconocer que todos tenemos los mismos derechos, y que para nada convierte a las mujeres en “malas” el hecho de reconocerlos y afirmarlos.

La mayoría de inhibiciones son debido a estereotipos sociales acerca de lo que debe ser una mujer “decente”. Prima antes la imagen dada por una convención social que la experiencia propia, lo que conduce a indudables frustraciones.

Los principales estereotipos sociales son:

- Un hombre decente siempre está dispuesto para el sexo y debe tomar la iniciativa y las riendas en la cama, de lo contrario, no es suficientemente hombre para una mujer.

Este mito hace que muchos hombres y mujeres duden de su sexualidad. Por un lado, un hombre que no tome la iniciativa ni esté dispuesto siempre para el sexo, puede dudar sobre su sexualidad, de si es homosexual o bien tiene un defecto físico o psicológico. Hay hombres que adoptan un modelo más femenino de sexualidad lo que no quiere decir que sean homosexuales, ni tengan una enfermedad. También, muchas mujeres esperan que los hombres se comporten de esa manera, lo que acrecienta la tensión y la duda. Es un mito el decir que todos los hombres son iguales.

Por otro lado, este mito acrecienta el sentido del deber y responsabilidad del hombre en la sexualidad. Se le prima que sea activo y que sea el responsable de la satisfacción de ella, lo que le conduce a la ansiedad e inseguridad, y se ven cuestionado su valía.

- Una mujer decente no debe mostrarse sexualmente activa, ni manifestarlo abiertamente, ya que de lo contrario, parecerá que va necesitada y es una ninfómana. Debe controlar sus impulsos sexuales y parecer como si eso no le importara mucho.

Este mito hace que muchas mujeres no experimenten su sexualidad en plenitud. Se muestran inhibidas y retraídas a la hora de manifestar su sexualidad y tomar las riendas de la misma para evitar el rechazo. Esperan la llegada de un príncipe azul que consiga hacerlas disfrutar, en lugar de tomar un papel activo en buscarlo. Esta idea conduce a frustración y desilusión en muchas mujeres.

Estos estereotipos son fruto de una aprendizaje social que se inicia en nuestra infancia, y toda explicación que intente justificar su naturaleza innata, cae en el absurdo. Sociedades distintas a la nuestra, dónde la mujer tiene un mayor protagonismo social, la sexualidad no es vivida de la misma manera, sino que son ellas las que toman las riendas.

• Desconocimiento de la propia sexualidad

Otra de las razones por la que una mujer se suele comportar pasivamente es por desconocimiento de su sexualidad. La mayoría de mujeres suelen descubrirla a través de los diferentes hombres que pasan por su vida. Lo que sin duda, con todo lo que hemos dicho anteriormente, es una equivocación. Es muy importante que la mujer conozca su cuerpo, que explore su sexualidad, para que pueda vivirla a solas o compartirla con los demás. Quien no conoce, nada puede compartir.

• Falta de comunicación

Por último, otro de los principales obstáculos es la falta de comunicación de las parejas en la cama. La sexualidad es vivida en silencio y cualquier diálogo entorno a la misma, es vista como carente de sentido o bien como peligrosa para la relación. La comunicación bien utilizada sirve para unir y compartir más que para dividir.


Por tanto, a la vista de lo que hemos dicho hasta ahora, tenemos dos opciones: ¿esperamos pasivamente que los cambios surjan espontáneamente o bien empezamos a hacer algo de forma activa y constructiva?

Consejos prácticos
• Conócete a ti misma

Empieza por conocer los rincones de tu cuerpo, explorar las fantasías y estímulos que más te excitan. Es un proceso solitario, contigo misma, necesario para aprender y poder compartir.

• Rompe con el pasado

Observa tus actitudes y costumbres sexuales, y anota cuándo y de quién lo aprendisteis (padres, escuela, religión, amigas, medios de comunicación, etc). Luego analiza y reflexiona acerca de la veracidad de tales creencias hasta poder desechar las irracionales o no funcionales.

• Toma la iniciativa

Una vez has observado tus creencias irracionales y ver cómo han gobernado tu vida sexual durante años, toma la decisión de cambiar. Para ello haz una lista de los beneficios a corto y largo plazo que puedes obtener tú y tu pareja si cambias, ya que permitirá reforzar y mantener la convicción. Cuando hayas elaborado la lista, haz un plan de acción para cambiar ciertas conductas que te sabotean la satisfacción sexual.

• Cambia de costumbres

El siguiente paso consiste en actuar en contra de cómo has actuado hasta ahora. Al principio puedes sentirte un poco extraña actuando así, pero es un proceso normal en el cambio. Cuando una lleva tantos años actuando de una manera determinada, cuando cambia le da la sensación que no es ella misma.

• Comunica verbal y no verbalmente

Comunica a tu compañero los cambios dados y el por qué de esos cambios. Explícale cuáles son tus intenciones de ahora en adelante y cómo te gustaría vivir la sexualidad. El objetivo de comunicar es explicarle el por qué de los cambios y los beneficios mutuos de los mismos.

• Revisa tus avances

Finalmente, ves revisando tus experiencias sexuales para ver si aún hay resquicios del pasado. Pueden volver y por eso es importante estar atentos a la aparición de los mismos. Si aparecen vuelve a seguir los pasos anteriores.

EL ABC DEL SEXO


¿Quién no se ha preguntado nunca algo acerca del sexo? ¿Por qué tanto misterio y duda? El sexo siempre ha sido, es y será un tema controvertido. Se han escrito miles de libros a lo largo de la historia que han tratado de mejorar nuestra conducta en el lecho, pero ninguno ha sido suficiente para dar al traste con los misterios del sexo.

“El hombre sobrevive a los terremotos, a los horrores de la enfermedad y a los todos los tormentos del alma, pero la tragedia más torturante de todos los tiempos ha sido, es, y será la tragedia de la alcoba”. Tolstoi

El sexo es un tema que nunca pasa de moda, crea curiosidad e interesa a casi todo el mundo. Solo hace falta echar un vistazo en nuestra sociedad para poder ver que el sexo se encuentra en prácticamente todas partes: en la calle, en las conversaciones, en la televisión, en la radio, en la prensa. Siempre hay un momento en que se bromea, se habla o se escandaliza al respecto. No obstante, se habla mucho y se entiende poco. ¿Por qué?

Una de las principales razones es debido a que se trata de una conducta que se hace en la privacidad. No solemos ver a los demás haciendo el amor y, por tanto, tenemos la inseguridad de que las dificultades que suceden ocurren solamente a una, y la duda de si se hace lo suficientemente bien o no. La información la sacamos del cine, televisión, revistas y de otra gente, y lo que pasa es que muchas veces es sesgada y errática, lo que alimenta los mitos, tabúes y falsas creencias.

Muchas mujeres afirman que tener una vida sexual satisfactoria es muy importante. Pero debido a los problemas y dificultades de la vida, no siempre se hace lo posible por tenerla. Se da más tiempo y dedicación a otras cosas, y no al sexo. Pero esto es un error. El sexo es una parte importante de la vida de la mujer, y puede ser tan esencial como el comer, el ejercicio físico o el dormir. Pensar que cuando se deja de lado el sexo, también se deja de lado una parte importante de ser mujer. La mujer es un ser sexual, de ahí la importancia de cultivar su sexualidad.

“Las mujeres tienden a hacer el amor no solamente una parte importante de la vida sino de todo su existencia”
Lord Byron

Por sexo no solo se entiende practicar el coito con otra persona, sino que las manifestaciones sexuales son múltiples. Desde tener un sueño erótico, estar fantaseando con algo que excita sexualmente, estar masturbándose y proporcionándose placer a sí misma, tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo y con personas de diferente sexo. Todas ellas son reflejos de la sexualidad y no hay ninguna que sea perniciosa por sí misma.

El sexo da mucho placer y alivia dolor, y es por esta razón por la que la conducta sexual es uno de los principales motores de motivación humana. Hay estudios que relacionan los efectos del sexo con la estimulación de ciertos centros cerebrales responsables del placer y bienestar.

¿Por qué tener relaciones sexuales?
Además de proporcionar un valioso placer, existen pruebas que demuestran que una vida sexual activa y satisfactoria hace más feliz, mejora la salud física y mental, y además alarga la vida. En cambio, una vida sexual insatisfactoria afecta a la calidad de vida.

Si bien es importante el sexo, parece que se hace poco para intentar hacerlo satisfactorio y sí, en cambio, se dedica más espacio y tiempo a otros quehaceres y aficiones.

Recordar que el sexo es esencial para la salud. Beneficia tanto mental como físicamente. Algunos de los beneficios más importantes son:

• Beneficios en la salud física

- es un importante ejercicio cardiovascular y reduce las probabilidades de enfermedades cardiovasculares
- disminuye el nivel de colesterol
- incrementa el oxígeno que llega a tejidos y órganos
- reduce las probabilidades de sufrir dermatitis, urticarias y granos, ya que el sudor limpia poros y da luminosidad al cutis
- quema calorías
- tonifica los músculos del cuerpo
- aumenta la testosterona
- fortalece los huesos y músculos
- mejora el apetito sexual
- reduce los problemas de próstata
- disminuye el estrés
- limpia los dientes, reduce los niveles de ácidos causantes de caries y previene contra el sarro
- alivia los dolores de cabeza
- descongestiona la nariz taponada
- es un buen antihistamínico, ayuda a combatir el asma y las alergias

Concretamente en las mujeres:

- incrementa los niveles generales de estrógenos con lo cual es un tratamiento de belleza ideal ya que da brillo al cabello y pone la piel tersa
- protege el corazón
- mantiene flexibles los tejidos vaginales
- reduce las menstruaciones irregulares
- disminuye el dolor y estrés psicológico del síndrome premenstrual
- mejora la función inmunológica lo que nos previene de constipados y gripes

Todos estos beneficios en la salud hace que se viva por más tiempo y mejor. Por tanto, ¡alarga la vida!

• Beneficios en la salud mental

- aumenta nuestro grado de autoconocimiento
- incrementa los niveles de endorfinas que reducen el estrés y relajan, y producen placer y bienestar general
- es un buen antidepresivo en casos leves
- une a la pareja debido al incremento de los niveles de oxitocina durante el orgasmo. Se le dice “la hormona del apego” porque se asocia a sentimientos afectuosos de proximidad con la otra persona
- produce bienestar emocional

Los beneficios del sexo se dan en toda la vida de la persona. No hay una edad en la que solamente pueden obtenerse. Lo que sí es cierto es que se vive diferente en edades y etapas distintas.

¿ Cómo se vive el sexo en edades y etapas diferentes?
El sexo como parte de las personas evoluciona con el tiempo y se adapta a los cambios a nivel personal y relacional. Parece fácil constatar que no es lo mismo el sexo practicado a los veinte que a los treinta o que a los cuarenta, ni tampoco el sexo practicado durante el noviazgo, el matrimonio o la maternidad.

Tener en cuenta que no hay ninguna edad o etapa ideal para practicar sexo, sino que toda la vida es ideal para practicar sexo.

Primero vamos a ver cómo la mujer vive la sexualidad en edades diferentes y luego en etapas diferentes de la vida.

En edades:

• Sexo a los veinte

Suele ser una etapa en que la mujer empieza a descubrir su propio cuerpo. A menudo, es en la primera relación amorosa cuando una aprende a conocer su sexo. Es una etapa donde hay aún mucha inseguridad e inhibición en el sexo debido a mitos, tabúes y falsas creencias. El sexo es nuevo para ella y lo está descubriendo.

• Sexo a los treinta

Suele ser la mejor edad para las mujeres. Es una etapa en que la mujer ya se conoce más a sí misma y rompe con las inseguridades e inhibiciones de la etapa anterior debido a un nuevo concepto del sexo. Se siente más liberada de viejas cadenas que le impedían disfrutar plenamente del sexo. Este hecho se nota especialmente con el aumento de la frecuencia en la masturbación.

• Sexo a los cuarenta

Se caracteriza por ser la edad dónde se experimentan cambios físicos, especialmente a nivel hormonal, como la aparición de la menopausia. La mujer debe hacer frente a los cambios producidos en la sexualidad y reaprender a conocer su cuerpo. Es una etapa de redescubrimiento y readaptación.

En etapas:

• Durante el noviazgo...

En el inicio de las relaciones amorosas, suele haber mucho deseo sexual y ganas de conocer e intimar con la persona. Es una etapa en que no hay muchas obligaciones aún y el compromiso pasa por amarse. Se tiene mucho ocio y diversión, lo cual rompe con la rutina. Además es el período en que ambos miembros de la pareja se dicen más cosas agradables como “te quiero” “me gustas” “te deseo” y se hacen más regalos y sorpresas.

El sexo en esta época es un proceso constante de redescubrimiento del otro y de conocimiento de una misma. Se va fortaleciendo la unión y el deseo de estar juntos. El sexo suele ser más esporádico y realizarse en lugares insólitos.

No obstante, también es una época de miedos, inseguridades y dudas. El desconocimiento del otro, la ausencia de un compromiso serio, y el constante redescubrimiento de una misma hace que una se plantee más cosas.

• En el matrimonio o la convivencia...

Cuando la pareja decide hacer un paso más en su grado de compromiso se van a vivir juntos, casados o no.

Se trata de un período en que la relación se estabiliza más. El deseo de conocer al otro disminuye a la vez que aumenta la sensación de seguridad y conocimiento mutuo. Existe menos excitación al ver al otro, pero se sustituye por una mayor intimidad y compenetración.

El sexo deja de ser algo que se practica en lugares insólitos y pasa a convertirse la cama el lugar principal. Las relaciones sexuales son más regulares.

No obstante, esta época también tiene sus desventajas. Empiezan a crecer las obligaciones y los quehaceres del hogar, y la monotonía y la rutina empiezan a hacerse presentes. Se tienden a disminuir los comentarios positivos y las sorpresas.

• En la maternidad...

Una vez conviven juntos, la pareja usualmente decide tener descendencia. La pareja decide comprometerse más y decide formar una familia a la que cuidar. Se incrementa la unión y el deseo de compartir la vida con el otro.

La pareja pasa a ser secundaria y lo principal es la función de padres y su responsabilidad del cuidado de los hijos. Eso repercute en la sexualidad ya que pasa a convertirse también en el segundo plano de la relación.

No obstante, esta época también es un período de estrés debido a que una se debe adaptarse a múltiples cambios en muy poco tiempo. Se incrementa el cansancio y la incertidumbre. La relación de la pareja cambia para pasar a ser una relación familiar.

A pesar de que el sexo se vive diferente según la edad y la etapa en que se encuentra una, hay una serie de ingredientes básicos que permiten seguir disfrutándola y adaptarse a los cambios que van surgiendo en la vida.

¿Cuáles son los ingredientes básicos para la exquisitez sexual en la cama?
El ingrediente básico del sexo es el amor que permite que la vivencia de la sexualidad sea única y llegar a uno de los puntos más altos de la existencia humana.

El amor no es un acto de posesión, nadie posee a nadie, sino que comparte. No eres tu para mi sino yo para ti, es un acto de entrega desde la elección y la voluntad pero no desde la sumisión y la eliminación de una misma. El amor consiste en dar, es decir, en procurar al otro su bienestar y felicidad. No es tan solo un sentimiento positivo sino también una acción dirigida hacia el otro. El verdadero amor es libre de ataduras, de obligaciones y necesidades. No se puede amar a otro desde la necesidad. Cuando necesitamos no queremos en verdad al otro sino que se trata de una necesidad egoísta de tener. El compromiso del amor se basa en la voluntad que cada uno de los miembros decide en cada momento.

Para llegar a la exquisitez sexual conviene tener en cuenta ocho ingredientes básicos más:

1- Ser una misma

Es muy importante ser genuina con una misma y no mostrar máscaras o disfraces. La sexualidad bien vivida requiere de la honestidad y cualquier engaño afecta a la satisfacción sexual.

No hay que ser perfecta, tener un cuerpo diez o bien ser una experta, para poder disfrutar del sexo. Mejorar la vida sexual es un proceso de aprendizaje y redescubrimiento constante.

Exigir que una debe mostrarse buena en la cama hace que el sexo se viva con temor e inseguridad. El miedo a un posible fracaso hace que ocurra porque el nerviosismo agudiza la torpeza.

La cama no es el lugar para mostrar espejos que no reflejan lo que somos.

2- Comprender al otro

No hay nada menos afrodisíaco que ponerse o poner a los demás en situación de examen.

Intentar no ser muy exigente e impaciente con la pareja, ya que tiene derecho a no ser perfecto. Cuando se muestra crítica al otro por cómo actúa, las cosas van a peor. Es más fácil que la pareja cambie si percibe un clima de aceptación y aprobación que un clima de rechazo y hostilidad.

Por tanto, es importante ponerse en el lugar del otro e intentar comprenderlo. Mostrar interés y apreciar las cualidades amorosas y sexuales del compañero hará que las cosas funcionen mejor.

3- Comunicarse

Es uno de los elementos más importantes de toda relación. No hablar y decirse las cosas es el principal motor de distanciamiento y de incomprensión con la otra persona. El objetivo de comunicar es establecer puentes entre mundos o realidades diferentes que sirven para facilitar la comprensión y la colaboración con el otro.

La comunicación puede ser tanto verbal como gestual. No hace falta decir palabras para comunicar. A veces con un gesto, una mirada, una sonrisa, se pueden decir muchas cosas.

Recordar que quien no sabe, nada puede darnos.

4- La gratuidad de las caricias

En las relaciones sexuales se acostumbra a no dar demasiada importancia a los besos y caricias o a considerarlas como elementos secundarios. Esto es un error.

Dar y recibir caricias es de los mayores placeres que existen en esta vida y uno de los mejores afrodisíacos. Demuestran amor y ternura, lo que sin duda es una sensación muy agradable.

5- El humor

Uno de los principales problemas de las relaciones sexuales es que se toman demasiado en serio. Se hacen de ellas una parte esencial de la vida, con lo que una se vuelve insegura y temerosa.

Ver las relaciones sexuales como un juego divertido es la mejor forma de pasarlo bien. Reír durante el amor es el mejor relajante y anti-estresante que existe, además de ser sumamente placentero.

6- Romper con la rutina

Una vida sexual rica y placentera requiere cierto grado de novedad y experimentación, con lo cual es conveniente si no queremos caer en la monotonía y la rutina.

Además de romper con lo de siempre, sirve para aprender a conocernos más y explorar lo que una no sabe de sí misma.

7- Cultivar la sexualidad

La sexualidad bien vivida requiere dedicación y tiempo. No consiste tan solo en ponerse a hacerlo sino que requiere también cultivar la mente fuera de la cama con nuevas ideas, creencias y fantasías.

Leer libros de sexología que permiten dar una nueva visión a la sexualidad y desinhibirse. Novelas eróticas que permiten despertar el sentido sexual, o bien mirar revistas o cómicos eróticos. Ver películas eróticas, programas de televisión o vídeos que eduquen en materia sexual. Ir a talleres y conferencias que hablen de sexo.

Se trata de coger todo el material psicoeducativo disponible y dedicarle un espacio semanal. Su sexualidad lo agradecerá y la de la pareja también.

8- Espacio y tiempo

Es uno de los elementos contextuales más imprescindibles. Una sexualidad plena implica la dedicación de tiempo además de un espacio condicionado para ello. Es cierto que se puede practicar sexo en cualquier lugar y hora, pero es más la excepción que la regla. Una buena vida sexual no es fácil y necesita dedicación. Es por eso que el lugar donde hacemos el amor debemos también es importante. Dedicarle tiempo es darle un espacio de reloj donde lo más importante en ese momento es el sexo.

Es por esta razón que la paciencia y la relajación son fundamentales para poder apreciar todo el jugo de la fruta del amor. Las prisas hacen que la velada sea una más. La lentitud hace que la velada pueda ser realmente única.


Preguntas más frecuentes acerca del sexo
Sobre el punto G

- Hemos oído comentar la posibilidad de que exista un punto G, donde los orgasmos son más explosivos e intensos ¿Existe el punto G? ¿Cómo lo puedo encontrar?

Existe mucha controversia acerca de la existencia o no del punto G. Los que lo afirman dicen que se encuentra en el primer tercio anterior de la vagina, que tiene el tamaño de un garbanzo y que solo se puede notar durante la excitación. No obstante, muchas mujeres comentan no sentir ningún punto G.

Sobre el orgasmo

- Mi pareja y yo cada vez que hacemos la penetración él consigue el orgasmo y yo no. Me siento decepcionada ¿le pasa a todas las mujeres?

El orgasmo de la mujer se produce por la estimulación del clítoris de forma directa o indirecta. Cuando se realiza la penetración lo que pasa es que la estimulación del clítoris es indirecta, debido al movimiento de los labios menores. De hecho, un porcentaje pequeño de mujeres, entre el 5-15%, llegan al orgasmo exclusivamente con la penetración. La mayoría requieren una estimulación adicional del clítoris durante y después de la penetración para llegar al orgasmo.

- He leído que las mujeres pueden tener más de un orgasmo ¿es verdad? ¿por qué yo no puedo?

Es cierto que las mujeres tienen capacidad para tener más de un orgasmo seguido a diferencia del hombre. No obstante, no todas las mujeres lo consiguen. De hecho, solamente un 30% de las mujeres lo consiguen de forma regular.

- Hace tiempo que mi pareja y yo buscamos el orgasmo simultáneo porque creemos que es el placer sexual ideal ¿Cómo podemos conseguirlo?

Este mito es frecuente. El orgasmo simultáneo suele ser más la excepción que la regla y además dista mucho de ser el ideal a conseguir ya que uno siempre tiene que retrasar su excitación, observar al otro e inferir en qué grado de excitación se encuentra, acelerar, frenar, aguantar, etc. Con todas estas preocupaciones en la cabeza es difícil concentrarse en el placer y dejarse llevar. Vale la pena basar las relaciones sexuales en el mutuo placer y compartir la experiencia del orgasmo en momentos diferentes en lugar de hacer de ella una carrera de obstáculos.

Sobre la eyaculación femenina

- A veces cuando llego al orgasmo me sale un líquido de la vagina que no llego a reconocer que es ¿se trata de una eyaculación femenina?

Existe controversia sobre si las mujeres pueden tener o no una especie de eyaculación. No todas las mujeres lo experimentan. Existen varias posibilidades que explican su existencia: que sea la secreción por la uretra de un líquido de la próstata, una descarga de orina o bien sea debido a una gran lubricación vaginal.

Sobre el sexo anal

- Mi pareja quiere practicar sexo anal pero yo no estoy segura ¿es saludable? ¿puedo quedar embarazada?

Son muchas las parejas que practican el sexo anal. El ano es una zona erógena muy sensible a la estimulación y que produce mucho placer. Eso sí, hay que ir con cuidado y tomar una serie de precauciones. En primer lugar, no tiene la elasticidad de la vagina y por tanto la penetración debe ser más lenta. En segundo lugar, al no tener lubricación es conveniente usar un lubricante externo para mejorar la fricción del pene. En tercer lugar, conviene usar preservativo ya que el ano tiene bacterias y pequeñas venas que pueden transmitir infecciones. En cuarto lugar, conviene que no paséis del sexo anal al vaginal sin cambiar el preservativo. Por lo referente a sí una puede quedar embarazada practicando sexo anal, la respuesta es que no.

Sobre las enfermedades y embarazos

- El otro día mantuve relaciones sexuales sin penetración con mi pareja. No tomamos precauciones. ¿una puede quedar embarazada si su pareja eyacula cerca de la vagina?

Es una pregunta muy frecuente y que crea incertidumbre en muchas mujeres. Es altamente improbable que haya embarazo si no ha habido penetración ya que la mayoría de esperma se pierde y la otra mitad tendría que hacer un largo recorrido para llegar al óvulo. Además, no siempre que se penetra llega a fecundar. No obstante, es importante tomar precauciones y no eyacular en la entrada de la vagina si es posible.

- Mi pareja insiste en hacer el amor cuando tengo la regla ¿es saludable?

No es una obligación y una tiene el perfecto derecho a no hacerlo. Pero si una se decide que sepa que no existe ningún riesgo en hacerlo durante la menstruación. Además, a muchas mujeres les gusta hacerlo debido a que no existe riesgo de embarazo o bien porque ayuda a disminuir el dolor menstrual. Es cuestión de gustos. Eso sí. Si lo practicáis mejor que él use preservativo.

- hace un par de semanas, practicando sexo oral con un hombre note que su pene estaba húmedo ¿es peligroso? ¿puedo contagiarme de algo?

Es una pregunta muy frecuente. Las dos prácticas con más riesgo de contagio son el sexo vaginal y el sexo anal sin precauciones. No obstante, el sexo oral no está absenta de riesgos ya que pueden haber pequeños cortes entre los dientes que pueden contactar con el semen. Pero normalmente no pasa nada. Recordar que el peligro siempre está en el contacto entre fluidos genitales y sangre. La saliva no contagia. Si una se traga el semen tampoco pasa nada. El mejor consejo es que si una no está segura puede utilizar preservativos de sabores.

Sobre la conducta sexual

- Normalmente mi pareja no toma la iniciativa en el sexo ¿Es normal que él no sea muy fogoso sexualmente siendo un hombre?

Las mujeres que tienen más deseo sexual y toman la iniciativa más veces que los hombres suelen hacerse esta pregunta. Es cuestión de educación. Es un mito pensar que todos los hombres por el hecho de ser hombres son fogosos sexualmente. De hecho, hay un porcentaje de hombres que no son así.

- Me gusta hacer el amor en lugares poco convencionales ¿Soy adicta al sexo?

No. Si eres una persona que te gusta el riesgo y las experiencias insólitas es normal que busques lugares que permitan conseguirlo. Un adicto es muy diferente. Es la persona que no puede parar de tener sexo, que le produce mucho malestar y ansiedad la abstinencia, y le causa muchos problemas en su vida laboral y social. Por tanto, nada que ver con querer romper con la rutina.

- ¿Es normal que a una mujer le guste la pornografía?

Tanto como a un hombre. Es un mito pensar que a todas las mujeres les gusta las relaciones románticas y la literatura erótica. Hay muchas mujeres que disfrutan viendo pornografía y la ven con su pareja.

- Me masturbo muchas veces ¿puede causar algún daño?

La masturbación no causa daño alguno. Es un tópico el decir que cuando tenemos una dificultad lo atribuimos a una mala masturbación. Una se puede masturbar tanto como quiera, el cuerpo decide. Ahora bien. Si esta conducta sirve para aislarte de conocer gente entonces es un problema.

- Me gusta la ropa sado como cuero, látex y botas ¿soy normal?

Pues claro que sí. Cada una elige la vestimenta que más le excita en el sexo o que más le satisface. El problema viene cuando es exclusiva. Es decir, cuando no podemos excitarnos si no es exclusivamente con esa vestimenta.

Sobre las fantasías sexuales

- A veces tengo fantasía con otros hombres ¿eso significa que no le quiero?
Las fantasías nada tienen que ver con que queramos o no a una persona. Podemos imaginarnos haciendo el amor con alguien cercano a nosotros pero decidir no hacerla realidad porque no nos gustaría o nos traería problemas. Si la razón es porque en realidad una no quiere a su pareja entonces plantearse la situación y tomar decisiones al respecto.

- Soy una persona que tiene muchas fantasías sexuales ¿es bueno compartirlas con la pareja?

Si y no. Depende de si la pareja es receptiva al respecto. Podemos empezar preguntando las suyas o bien poniendo casos de otros para poder ver el grado de receptividad. Los beneficios que se pueden obtener es una mayor comunicación mental y desinhibición en la pareja; no obstante, si la pareja no es receptiva puede conllevar a celos, vergüenzas y conflictos varios.

Sobre los métodos anticonceptivos

- ¿Qué método anticonceptivo es más eficaz?

El método anticonceptivo más eficaz en las relaciones estables es la píldora hormonal ya que permite tener un control seguro del riesgo de un embarazo. No obstante, mediante este método no se previene de las enfermedades de transmisión sexual. En las relaciones esporádicas o inestables el preservativo es el más indicado. Además de prevenir con un control seguro del riesgo de un embarazo, protege de enfermedades e infecciones de transmisión sexual siempre que no esté defectuoso o se emplee mal

Sobre el embarazo

- Estoy embarazada y tengo dudas acerca de si es bueno tener sexo durante este período?

Es saludable siempre que no hayan complicaciones por el medio. Si todo va bien una puede practicar sexo casi hasta el final del embarazo que no le va a pasar nada malo.

Para saber más...
- Montserrat Calvo “Trampas y claves sexuales” Editorial Icaria.
- Silvia de Béjar “Tu sexo es tuyo” Editorial Plaza & Janés.

Webs de sexología:
www.abcsexologia.com
www.tnrelaciones.com
www.sexologia.net
www.e-sexologia.com


Menú afrodisíaco de la semana
De los afrodisíacos se dice que son sustancias que aumentan el interés, el deseo y la potencia de la respuesta sexual... ¿mito o realidad?

Algunos de estos alimentos tienen fundamento científico, pero la mayoría son fruto de la imaginación. Bien por semejanza, como las ostras o los espárragos; porque recuerdan a algo erótico; o por sugestión, ya que cuando creemos que algo funciona, suele funcionar.

Hemos propuesto un menú afrodisíaco para quien se atreva a probar la influencia de los afrodisíacos en la vida sexual de cada una. Recordar que en el sexo todo es cuestión de probar, experimentar y arriesgarse.

Para saber más...
- Isabel Allende “Afrodita” Editorial Plaza & Janés.

Lugares dónde degustar menús eróticos....
A La Mar de Bo
Marina 66. Barcelona
Tel. 93 302 08 73

Hot
Padre Porta 2. Valencia
Tel. 963 719 153

La Olla Caliente
Corredera Baja de San Pablo 39. Madrid
Tel. 91 531 61 82

Paladium Store
Polígono Store c/b 25. Sevilla
Tel. 954 35 12 54

El Satiricón
Vista Alegre 13. Santander
Tel. 942 231 295/942 360 099

Menú a la carta
Además del menú alimentario que sirve para abrir el apetito sexual, también es de sabia elección tener a mano una buena carta de oportunidades para gozar de la sexualidad.

Todo buen amante debería tener al menos un amplio menú de prácticas sexuales. Vamos a proponer algunos platos. Se trata de un menú y no de un manual, así que muchas pueden utilizar su imaginación para elaborar más platos o bien para combinarlos. Todo es cuestión de gustos y aprender a atreverse.

• Entrantes

Sirven para empezar a entrar en calor, para dar un buen final a la velada erótica, o bien, para tener un momento de placer con la pareja sin tener que tener obligatoriamente sexo. Muchas veces este plato tiende a obviarse o a no darle la suficiente importancia, lo que sin duda es uno de los errores más importantes. Los entrantes despiertan sensualidad y erotismo.

- El masaje sensual

Crear un espacio y un tiempo idóneo para permanecer juntos con la pareja. La desnudez y un clima cálido favorece la proximidad. Por turnos y sin prisas, darse un suave masaje con los dedos y las manos recorriendo todo los rincones del cuerpo. El movimiento y la presión de las manos lo marcan los participantes, así como la posición.

- Un baño de lengua

Es una variante del anterior y consiste en recorrer el cuerpo de la pareja con la boca y la lengua, explorando toda la piel. Es un juego muy divertido y escalofriante, ya que las sensaciones que produce la lengua no son las mismas que las manos. Pueden usarse alimentos como mermeladas, natas, frutas y otros productos que lo hacen todo más exótico y sensual.

- El streaptease

Hacer un streaptease delante de la pareja es todo un reto pero también un juego muy divertido que probablemente despierte risas y el sentido sexual. Ropa sexy y música sensual pueden acompañar el juego.

- Juego de antifaces

Utilizar máscaras que cubren los ojos permite obviar uno de los sentidos y agudizar otros y así explorarlos en la sexualidad. Además al no ver al otro permite a una fantasear más acerca de lo que está ocurriendo.

- Las plumas

El uso de plumas proporciona un suave masaje a la vez que un cosquilleo muy agradable.

- La danza

Hacer un baile juntos desnudos suele despertar el interés sexual. El baile es una de las conductas que más erotismo despiertan. El movimiento en el espacio puede dibujar formas sensuales que encienden la líbido. El baile es un reflejo de una posición horizontal.

• Platos principales

Son los platos presentes en la mayoría de los manjares. Si bien son los que usualmente se presentan no quiere decir que se deban hacer. Permiten llegar al clímax sexual.

- Masturbarse

No se trata de un sustitutivo de las relaciones coitales sino que una buena masturbación mutua es fundamental. Saber manipular los órganos genitales de la pareja es algo que no debemos obviar. Es el muto conocimiento del cuerpo del otro y es, sin duda, una valiosa información. Además, puede ser un buen preliminar para la penetración ya que permite la erección en el hombre y la lubricación en la mujer. No obstante, no es conveniente considerarla como solo un preliminar sino como una práctica completa por sí misma.

- Sexo oral

Se puede hacer por turnos o bien los dos a la vez. Un buen solo musical suele ser muy excitante y permite llegar al orgasmo de manera diferente. La lengua con su humedad y su movimiento permite hacer cosas increíbles.

- El coito

Se trata de las relaciones sexuales con penetración. Es otra de las prácticas principales pero no la fundamental. En el sexo no hay platos necesarios sino que todos son opcionales y abiertos a las posibilidades del momento. Existen cuatro posiciones básicas de las que hay múltiples variaciones:

• Él encima

El hombre se sitúa encima de ella. Es la posición tradicional en la que el hombre permanece activo y la mujer pasiva. No hay que confundir que por ser la tradicional sea algo obsoleto sino que se trata de una posición que es muy placentera para muchas debido a que se pueden abrazar y sentir al compañero muy cerca. El inconveniente que muchas veces surge es el peso del compañero así que procurar no aplastarse.

• Ella encima

La mujer se sitúa encima de él. En esta posición quien lleva el ritmo es la mujer. Es ella la que permanece activa mientras el hombre está pasivo. Permite estimular el clítoris manualmente lo que facilita el orgasmo durante la penetración. A muchas mujeres les gusta esta sensación de libertad y de dominio que proporciona.

- Por detrás

El hombre se sitúa detrás de ella. Es una de las posiciones favoritas de los hombres porque es muy visual, da una sensación de entrega y de dominio. En este caso el hombre permanece más activo a la vez que puede estimular el clítoris de su pareja.

- De lado

Es de las posiciones más cómodas. Ambos permanecen acostados sobre el lecho. La penetración no suele ser muy profunda pero es muy relajante. Permite estimular el clítoris. Puede ser cara a cara o bien él situándose detrás de ella.

• Salsas y picantes

Son los platos para los más atrevidas y aventuradas que deciden probar cosas nuevas y enriquecer su sexualidad. Permiten ir más allá de las posturas y lugares tradicionales.

- Sexo anal

El ano es una de las zonas más erógenas. Su estimulación produce un agradable placer. Pero hay que ir con cuidado y protegerse ya que el ano no tiene la misma elasticidad y protección que la vagina.

- Ataduras

Atar y dejarse atar por la pareja suele ser muy excitante para muchas mujeres. La sensación de abandono y de obligación es muy excitante. Consiste en que uno ata al otro con un lazo o unas manillas.

- Forcejeo pactado

Pactar con la pareja que va a ser uno quien va llevar las riendas de la cama y decidir dónde y cuándo hacerlo. Es un pacto que se mantiene si los dos están de acuerdo.

- Disfraces

Vestirse con lencería erótica, ropa de cuero, botas largas, permite dar un nuevo entorno el encuentro sexual. La vista es uno de los sentidos que más utilizamos en el sexo.

- Juguetes eróticos

Usar vibradores, consoladores, anillos para el pene, enriquecen la sexualidad además de proporcionar nuevas sensaciones. Aún hay reticencia en usarlos pero hay que saber que son un complemento muy importante. Son las herramientas que permiten garantizarnos un buen sexo.

- Lugares insólitos

Aunque la cama suele ser el mejor lugar para hacer el amor, también es una experiencia nueva y excitante hacerlo en un lugar diferente y atrevido como es al aire libre. Quienes han practicado el sexo en el campo o en la playa pueden conocer esta experiencia sumamente agradable.

Para saber más...
- Alex Comfort “The Joy of sex” Editorial Grijalbo.
- Anne Hooper “Los mejores juegos de sexo” Editorial B.
- Vatysayana “Kama Sutra” Editorial Tomo.

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