
El otro día por la noche volviendo a casa después del trabajo pasé por una plaza dónde había una pareja de jóvenes abrazados en un banco. Estaban de espaldas a mí pero no hacía falta mucha imaginación para poder contrastar que estaban haciendo el amor en pleno pulmón de la ciudad. Sus besos eran apasionados y sus movimientos con los brazos y su cuerpo hacían entrever lo que sucedía... ¿Una loca historia de amor o bien les faltaban recursos disponibles?
En verano son muchas las parejas que se atreven a romper la rutina del día a día y deciden hacer el amor en lugares insólitos al aire libre. Durante la época veraniega, el aumento de posibilidades para hacer el amor y la novedad de lugares, junto a la disponibilidad de tiempo y de descanso, favorecen más prácticas insólitas que en otras épocas del año.
No es que hacer el amor en lugares insólitos sea cosa del verano y del calor, ya que la imaginación puede correr en cualquier época del año y en múltiples lugares distintos y cerrados. Sino que es más en esta época donde el abanico de posibilidades se multiplican y existe mayor disponibilidad para ello:
• Disponibilidad de tiempo
En verano suele ser la época con más disponibilidad de tiempo para el ocio y para estar con la pareja. Son muchos los que gozan de vacaciones o de media jornada. Al estar juntos más tiempo favorece la frecuencia de encuentros en lugares distintos.
• Mayor descanso
Ligado con lo anterior, es un período dónde se dedica más tiempo al ocio y no tanto al trabajo y a las obligaciones diarias. Lo que aumenta los placeres, disminuye el estrés, y favorece el deseo sexual.
• Lugares diferentes
Los viajes o las estancias en lugares diferentes, nuevos, exóticos, facilita el aumento de estímulos, la excitación emocional y el deseo sexual. Además, rompe con la monotonía y la rutina que conducen al aburrimiento.
• Ropa ligera
En verano se lleva ropa más ligera y ajustada al cuerpo. Además, hay más contacto con la piel y por tanto de las sensaciones.
• Temperatura cálida
La temperatura agradable permite disfrutar de una velada erótica en más lugares que lo habitual. La condición ambiental favorable permite desnudarse al aire libre y pasar más tiempo al exterior.
• Falta de espacios disponibles
Es época de viajes, fiestas, y de posibles arrebatos sexuales que pillan a una por sorpresa y que hacen recurrir a la imaginación para poder crear escenarios sexuales donde los haya. Es también una de las causas más comunes de la gente joven que no dispone de medios para poder tener espacios cerrados.
Es preciso remarcar que hacer el amor no es tan solo coito, sino que se trata de toda la experiencia erótica que se da en ese momento, a ese juego de compenetración, sutileza e intenciones, y que incluye también miradas, gestos, caricias, besos y masturbaciones. Recordar que una experiencia puede ser muy excitante y erótica sin apenas haberse quitado la ropa.
¿Qué es un lugar insólito?
La palabra insólito, según el diccionario de Maria Moliner, viene del mismo origen que “insolente” y quiere decir desacostumbrado, extraordinario, inconcebible y descomedido. Éstas son, pues, sus características:
• Inusual
Los lugares insólitos reflejan situaciones poco comunes, no habituales o de costumbre para hacer el amor. Por un lado, lo común vendrá determinado por la experiencia personal. Por ejemplo, para una persona de ciudad puede ser hacer el amor en el campo una cosa insólita pero no para una persona de montaña. También, lo común vendrá dado por el grado en que esta práctica se comparta con las costumbres de la población. Ciertas prácticas como hacer el amor en el balcón por muy frecuentes que sean no dejarán de ser inusuales.
• Extraordinario
Son sitios fuera de lo ordinario, singulares, extraños, raros, excepcionales, maravillosos y sorprendentes. Despiertan un sinfín de sensaciones y emociones fuera de lo común. Estas situaciones pueden ser debido a eventos excepcionales que están sucediendo o bien porque son lugares extraordinarios. Por ejemplo, episodios de amor que se dan en tiempos de guerra o hacer el amor en una isla paradisíaca.
• Inconcebible
Espacios que no son fácilmente observables y comprensibles como escenarios sexuales. Normalmente el uso que se hace de esos lugares no suele tener una finalidad sexual. Estos episodios se caracterizan por su grado de “locura”. Así, por ejemplo, hacer el amor en un ascensor, en los baños de un avión o en el asiento trasero de un autobús nocturno.
• Descomedido
Se caracterizan por su grado de atrevimiento, riesgo y desmedida. Son lugares en que pueden ser pillados “in fraganti” fácilmente por los demás. A muchas parejas les atrae el exhibicionismo. Por ejemplo, hacerlo en un parque o bien en la calle en pleno día pueden ser buenos ejemplos. Es importante no confundirlo con el exhibicionismo patológico que perjudica a menores y a terceros en contra de su voluntad.
Evidentemente, un lugar insólito es algo muy personal y dependerá mucho de la visión del mismo. Así, para una puede ser algo insólito hacer el amor en el cine y para otra algo habitual y común. Además, la experiencia repetida de un lugar hace que pase de ser insólita a ser común. Evidentemente, también influye el papel de la cultura y entorno social en la forma de expresar la sexualidad. Para ciertos pueblos hacer el amor en la montaña es algo común y en cambio para alguien de ciudad puede ser algo extraordinario.
Por tanto, el grado de insólito de una situación dependerá de la experiencia, conocimiento, actitud y entorno social.
Actitudes y conductas sexuales de los españoles
A pesar de que el verano abre el abanico de posibilidades para gozar de una vida sexual más rica y variada, el 66% de las parejas lo suelen hacer en el mismo lugar siendo este la casa y el dormitorio lo que se lleva la mayor parte. Así lo manifiesta una estadística acerca de los hábitos de los españoles realizada por la Federación Española de Sociedad Sexológicas:
- En casa (94%): dormitorio (93%), sala de estar (24%), baño (13%), y cocina (9%).
- Fuera de casa (6%): coche (11%), hoteles-hostales (10%), playa o campo (8%), y casa de otro (4%).
A la vista de estos resultados, tener una experiencia insólita no suele ser frecuente y habitual en las relaciones sexuales, sino más bien la excepción y la anécdota.
La vida sexual monótona y rutinaria conlleva al aburrimiento e insatisfacción sexual. Una vida sexual plena no se puede tener sin un grado de experimentación y variedad. Hacer el amor en lugares insólitos suele ser una buena experiencia y una de las maneras para romper con todo esto, además puede ser una anécdota muy divertida.
No se trata de convertirse en una obsesa de la experimentación. No es cuestión de que debemos obligatoriamente variar constantemente de lugar y que debemos probarlo todo, sino que se trata de aprovechar oportunidades y atreverse de vez en cuando ¿y por qué no? Permitirse hacer volar la imaginación.
No obstante, como hemos visto anteriormente, los españoles suelen ser clásicos y rutinarios ¿Por qué? Las razones básicas son una falta de información e inhibiciones sexuales tales como tabúes, mitos y creencias erróneas:
- Una vida sexual rica y placentera no requiere de variedad y experimentación.
Precisamente es esa falta de variedad lo que conlleva a la monotonía y aburrimiento.
- El sexo en estos lugares DEBE ser espontáneo.
Son muchas las personas que planifican los encuentros en estos lugares y es un mito decir que resta placer. Muchos jóvenes planifican de antemano cuando hacer el amor.
- Las que hacen el amor en estos lugares son unas enfermas del sexo o viciosas.
Nada tiene de enferma querer experimentar placeres con la pareja en lugares no habituales. Sino que una enriquece su vida sexual.
- El sexo debe hacerse en la más estricta intimidad o clandestinidad.
Hacer el amor exclusivamente en la privacidad es un signo de inhibición y de falta de riqueza sexual. La vergüenza suele ser el principal motivo.
- Una mujer decente no hace estas cosas “perniciosas”.
La valía de una mujer no depende de sus actos y mucho menos por afirmar su sexualidad. Los tiempos en que la mujer asexual era la decente se han acabado.
- No es sexo civilizado sino propio de animales, irracionales y que no pueden contenerse.
No son personas incívicas las que hacen el amor en estos lugares porque no hacen daño a nadie. Sólo se siente ofendido quien decide estarlo.
¿Qué nos motiva hacerlo?
• Por materializar una fantasía
Es importante constatar que la mayoría de los lugares insólitos que se materializan se han fantaseado alguna vez. Como dijimos en el anterior artículo, todo acto de creación empieza por la imaginación.
• Por el riesgo, aventura y “morbo” que supone la situación
Son lugares prohibidos, extraordinarios, inconcebibles, que rayan los límites, y por tanto suelen proporcionar un montón de excitación emocional lo que conlleva que la experiencia sexual sea intensa y única. ¿Os habéis preguntado alguna vez por qué la gente disfruta en un parque de atracciones? ¿Será por el nivel de excitación emocional que produce?
• Por la novedad de estímulos y variedad
Atreverse ha buscar sitios insólitos, nuevos, diferentes es una experiencia creativa muy excitante que permite romper con la rutina y enriquecer la vida sexual.
¿Qué beneficios nos proporciona esta experiencia?
• Proporciona una buena dosis de estimulación y de vida en la relación.
La riqueza y la buena salud sexual están en la amplia variedad de opciones que tenemos para disfrutarla.
• Aumenta la complicidad y la unión con la pareja.
La vivencia de experiencias compartidas, anécdotas, hace que la intimidad, comunicación y conocimiento mutuo sea mayor.
• Aprendes a romper inhibiciones y tabúes con respecto al sexo.
Lo que favorece el crecimiento personal y madurez sexual.
• Aumenta el placer y excitación hasta límites insospechados.
Sube la adrenalina y convierte esa experiencia en intensa y mágica. Una mujer relataba que una de las experiencias más insólitas y excitantes fue hacerlo en un parque, ¡tuvo cinco orgasmos seguidos!
• Desarrolla la imaginación y la fantasía.
Crear posibles escenarios sexuales aumenta la creatividad y espontaneidad.
¿Cuáles son las inhibiciones más importantes?
Existen tres emociones básicas que inhiben y paralizan estas experiencias y que sería mejor conocer, desechar y afrontar:
• El pánico
El pánico a poder ser descubiertos, la vivencia de una auténtica catástrofe que alguien les pillara “in fraganti”. La única manera de evitar probabilidades es no asumiendo ningún riesgo, pero con esta actitud también evitan posibles placeres. Por tanto, evitan realizar el amor en ningún lugar que no sea conocido, cerrado, explorado y seguro. Suelen tener el pensamiento negativo típico: “Sería horrible que alguien significativo o desconocido nos viera. Tengo que evitar que suceda y no correr ese riesgo tremendo”.
• La vergüenza
Vergüenza de entregarse a juegos amorosos en lugares públicos por lo que alguien pudiera estar pensando de uno que somos enfermos o indecentes. Una situación muy embarazosa. El pensamiento negativo típico: “Si alguien me viera haciendo el amor en este lugar no podría soportar que pensara que soy una viciosa y que no puedo controlarme”.
• La culpa
La culpa de hacer algo que una cree moralmente que no debe hacer si no es en la estricta intimidad o privacidad. Y que si alguien se atreve hacerlo fuera de ese lugar es un perverso que merece ser reprobado por ello. El pensamiento: “Si me vieran haciendo esto, cómo no debería, me despreciaría porque significaría que soy una indecente o mala persona que merezco el reproche y el castigo”.
Actitudes que “desinhiben”
• Asume riesgos
Es importante asumir una cantidad considerable de riesgo e intentar hacer lo que una quiere hacer, incluso cuando no se tiene la seguridad de que va a ir bien. Ser aventurada, pero no temeraria ya que tampoco se trata de correr riesgos innecesarios que puedan perjudicar a una de manera importante. Por ejemplo, hacerlo durante el horario laboral puede llevarnos al despido cosa por la que no vale la pena arriesgarse. Pero la mayoría de supuestos “peligros” no son más que exageraciones de cosas que son inconvenientes e incómodas.
• Desarrolla la creatividad
La búsqueda creativa de situaciones, intentar planificar y crear nuevos escenarios sexuales, usar la imaginación y la fantasía, es una de las experiencias más enriquecedora de la vida sexual.
• Aceptar la incertidumbre
Reconoce y acepta la idea de que vivimos en un mundo de incertidumbre y probabilidades, donde no existen, y probablemente nunca existirán, las certezas absolutas. No sabremos de antemano si está experiencia sexual nos gustará o no hasta que no la hayamos probado.
• Flexibilidad
Ser flexibles en la forma de ver el sexo, abiertas al cambio, tolerantes y pluralistas. No establecer reglas rígidas e inamovibles acerca de cómo deben ser las relaciones sexuales.
Lugares insólitos
La lista de lugares insólitos propuestos es conveniente que sea tratada como una receta o menú, donde cada cual elige qué probar hacer o combinar. Tener en cuenta que a veces la experimentación requiere tres o cuatro intentos para poder decidir si te va o no.
Además, los lugares insólitos propuestos no responden ni mucho menos a la amplia variedad existente. Las opciones, cómo se pueden imaginar, son infinitas.
• En casa
No tan sólo los lugares insólitos refieren a lugares externos. En la casa se pueden vivir experiencias insólitas. Por ejemplo, una pareja describía que sus experiencias más insólitas eran haberlo hecho en la ventana y en el balcón de su casa. Otras describían sus experiencias en la escalera del bloque de pisos donde vivían. También hay experiencias en casa de otros como la de los padres o suegros. Una mujer relataba sus experiencias eróticas preparando la cena en la cocina mientras sus padres miraban la televisión.
Otras opciones posibles: en el portal o patio de la casa, en el lavadero, el tejado o dentro del armario.
• En la naturaleza
Es el lugar insólito más utilizado en verano. El contacto con la naturaleza despierta los sentidos y es una experiencia sumamente agradable. Una pareja relata que le encantaba el verano porque les gustaba mucho hacerlo en la playa dentro o fuera del agua. Otra pareja, describió que una de las experiencias más emocionantes que tuvieron fue hacerlo cerca de la orilla de un pantano. El campo suele ser otra de las experiencias frecuentes.
Opciones posibles: en plena montaña, encima la rama de un árbol, en una isla paradisíaca, en el bosque, en el desierto, en el río, debajo un roble, en la nieve, en una cueva, en un huerto.
• En los transportes
Los medios de transporte son también objeto de escenarios sexuales. El coche suele ser el medio de transporte más utilizado para tener relaciones sexuales. Hacerlo encima del capó del coche puede ser insólito. Otras parejas relatan que su experiencia más insólita fue hacerlo en los baños de un avión durante un viaje transoceánico. Hay otras parejas que dicen que mantuvieron relaciones sexuales en los asientos traseros de un autobús nocturno.
Otras alternativas: en un barco, globo, en el metro, en la noria de las atracciones, en una camioneta en marcha, durante un atasco de coches.
• En lugares públicos cerrados
Son los más utilizados en otras épocas del año. Hacerlo en los baños de un bar o disco-pub, o bien, en los vestidores de un gran almacén suele ser un hábito recurrente entre las parejas. Como insólito sería la experiencia que tuvieron un par de jóvenes en la sala de espera de un dentista u otros que lo hicieron en el confesionario de una iglesia.
Otras posibilidades: en el lavabo público, en un despacho, en el cine, teatro, en un restaurante, en un castillo, en un balneario, en el museo, en un fotomatón, en un cajero automático, en la cabina de teléfono, en un aula de clase.
• En lugares públicos abiertos
También se tratan de las situaciones insólitas más utilizadas durante el verano. Los lugares más utilizados son los parques, plazas o jardines. Son muchos los jóvenes que usan este recurso para tener experiencias sexuales. Insólito podría ser la experiencia que relatan un par de jóvenes haber tenido en el cementerio. Otra pareja relata que la experiencia más insólita fue hacerlo en un puente de la carretera.
Opciones: en un merendero, en una muralla, en plena calle, durante un concierto, en la piscina, en terraza de un bar, en un zoológico.
• En lugares con compañía
Como lugares insólitos no tan solo nos referiremos a espacios físicos sino también sitios donde nos encontramos con más gente. Por ejemplo, una pareja relata que una de las experiencias más insólitas fue hacerlo en medio de una cena con amigos.
Alternativas: en una reunión de trabajo, en la casa familiar, en medio de una boda.
Proponérselo a la pareja
1- Comunicar y compartir las fantasías y deseos con la pareja.
2- Plantearlo cómo juego divertido, aventura, pero no exigirlo.
3- Aceptar y respetar el derecho de la pareja a negarse hacerlo.
Recordar que no se tiene que acabar lo que se ha empezado sino que las reglas del juego las ponen los participantes en el momento. Si una empieza a sentirse mal es mejor parar y dejarlo para otro día.


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